Hyvolution Chile 2025 abrió su primera jornada con un fuerte llamado a reactivar el crecimiento económico a través de reformas que den mayor certeza a las inversiones y permitan materializar proyectos estratégicos en sectores como minería, energía, agua e hidrógeno verde.
En la bienvenida, la presidenta de la CPC y del Congreso, Susana Jiménez, advirtió que la economía necesita “encender 50 motores” para devolver la esperanza a las familias y recuperar el dinamismo perdido. Recalcó, además, que el mundo empresarial está dispuesto a colaborar con propuestas concretas para acelerar la inversión y el empleo.
El panel inaugural, titulado “Chile en acción: Propuestas para acelerar el crecimiento desde la perspectiva gremial”, reunió a representantes de distintos sectores productivos, con la periodista Grace Keller como moderadora. La conversación giró en torno a las trabas regulatorias y sociales que hoy frenan el desarrollo del país, así como las oportunidades que ofrece la transición energética.
Uno de los diagnósticos más claros lo entregó Marcos Kulka, director ejecutivo de H2 Chile, quien explicó que, aunque existen más de 70 proyectos de hidrógeno anunciados, sólo 14 se encuentran en ejecución. A su juicio, la burocracia en los permisos, la falta de infraestructura y la necesidad de generar demanda son los principales obstáculos para una industria que podría aportar decisivamente a la descarbonización global.
Desde la minería, Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, fue enfático: el país dispone de una cartera de proyectos por millones de dólares, pero la tramitación de permisos demora en promedio 11 años. “El problema no son las leyes, sino la falta de convicción de que Chile necesita crecer”, sostuvo, advirtiendo además que países vecinos como Argentina avanzan con mayor rapidez en industrias como el litio.
El tema hídrico fue abordado por Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de Acades, quien recordó que hay más de 40 proyectos de desalación y reúso en carpeta, equivalentes a US$22.000 millones. Sin embargo, destacó que la opinión pública sigue mostrando desconfianza hacia este tipo de iniciativas, lo que obliga a trabajar con mayor transparencia y cercanía con las comunidades para legitimar su desarrollo.
Por su parte, Camilo Charme, director ejecutivo de Generadoras de Chile, llamó a retomar la tradición de diseñar políticas públicas de calidad, fruto de un verdadero diálogo entre Estado y sector privado. Criticó que en los últimos años han predominado leyes “voluntaristas” que afectan la certeza de los contratos y subrayó que la transición energética debe garantizar seguridad y confiabilidad en el suministro eléctrico.
La mirada de género la aportó Pía Suárez, presidenta de la Asociación Mujeres en Energía de Chile. Recordó que sólo el 21% de la fuerza laboral en el sector energético corresponde a mujeres, y menos del 3% participa en áreas técnicas. Aseguró que la inclusión no es un tema paralelo, sino productivo, y pidió políticas más firmes para generar datos, programas de capacitación y trayectorias que aseguren empleos de calidad para las mujeres en sectores estratégicos.
El panel cerró con un consenso amplio: Chile cuenta con recursos naturales y humanos excepcionales para liderar la transición energética y el desarrollo sostenible. No obstante, el desafío es político y social: se requiere voluntad, reglas claras y una verdadera colaboración entre Estado, empresas y ciudadanía para transformar esas oportunidades en crecimiento real.
Fuente: MCH

