Los precios del cobre se acercaron a niveles récord este lunes, impulsados por el optimismo ante un posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, sumándose a un repunte sostenido por interrupciones en algunas de las minas más grandes del mundo.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el cobre a tres meses subió hasta 1,2%, alcanzando los US$11.094 por tonelada, apenas US$10 por debajo del máximo histórico registrado en mayo de 2024. En tanto, los futuros del cobre en COMEX alcanzaron US$5,247 por libra, equivalentes a US$11.568 por tonelada, muy cerca del récord de julio pasado de US$12.330 por tonelada.
Optimismo comercial y tensiones en la oferta
El repunte coincide con señales de que Washington y Pekín, las dos mayores economías del planeta, estarían cerca de firmar un acuerdo comercial, lo que reforzaría las perspectivas de consumo de metales industriales. Considerado un termómetro de la economía mundial, el cobre es esencial para sectores como la construcción, la electrificación y la fabricación industrial.
Pese a la volatilidad causada por las políticas comerciales de EE.UU., el cobre ha subido más de un 25% en lo que va del año, impulsado por problemas de suministro que elevan el riesgo de un déficit. Entre los casos más relevantes se cuentan incidentes en el complejo Kamoa-Kakula (República Democrática del Congo), la mayor mina subterránea del mundo en Chile, y la operación Grasberg en Indonesia, todos actores clave en la oferta global.
Revisión a la baja en la producción mundial
Debido a estos eventos, el Grupo Internacional de Estudio del Cobre (ICSG) redujo su proyección de crecimiento de producción minera para 2025 a 1,4%, frente al 2,3% anterior y al 2,8% registrado en 2024. Esta revisión refuerza la preocupación por la capacidad del sector para satisfacer la creciente demanda global de cobre.
La presión sobre la oferta se acentúa con la transición energética mundial, ya que el cobre es un insumo crítico para la movilidad eléctrica, los sistemas de baterías, las redes de energías renovables y la infraestructura del hidrógeno verde. Según BHP Group, la demanda global de cobre podría aumentar cerca de un 70% al año 2050.
Un dólar más débil impulsa aún más al metal
El descenso del dólar estadounidense durante 2025 ha dado un impulso adicional al mercado, al hacer que los commodities denominados en esa moneda resulten más atractivos para los inversionistas internacionales.
Fuente: Reporte Minero


