El reporte Still Burning: How Banks and Investors Fuel Met Coal Expansion, publicado por la organización ambiental y de derechos humanos Urgewald, expone cómo bancos e inversionistas institucionales han canalizado un total de US$51.950 millones a compañías que expanden la producción de carbón metalúrgico entre 2022 y 2024.
El documento analiza a 160 desarrolladores incluidos en la Metallurgical Coal Exit List (MCEL), identificando a 201 bancos que, en conjunto, aportaron US$21.960 millones mediante préstamos sindicados y servicios de underwriting de bonos y acciones. El 96% de los fondos provino de entidades financieras de China, Estados Unidos, Europa, Japón y Australia.
China y Estados Unidos lideran la lista
China lidera la lista, concentrando el 67% del financiamiento total, con China Everbright, CITIC y CSC Financial como los principales actores. En Estados Unidos, Jefferies Financial Group destaca por aumentar en 400% su financiamiento a la expansión del carbón metalúrgico, seguido por Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup. En Europa, Deutsche Bank, BNP Paribas y Crédit Agricole figuran entre los mayores financiadores, a pesar de políticas públicas que restringen el apoyo al carbón térmico.
El informe también apunta a los grandes inversionistas institucionales. Los fondos de inversión estadounidenses Vanguard, BlackRock y State Street encabezan la lista global, con tenencias combinadas superiores a US$8.000 millones en acciones y bonos de empresas carboníferas. En total, los inversionistas institucionales mantienen posiciones valoradas en US$30.230 millones en compañías que siguen expandiendo sus operaciones de carbón metalúrgico.
Urgewald advierte que las políticas climáticas actuales de la mayoría de las instituciones financieras dejan fuera al carbón metalúrgico, pese a que este insumo —utilizado en la fabricación de acero— representa cerca del 11% de las emisiones globales de CO₂. “El presupuesto de carbono compatible con 1,5°C no deja espacio para expandir la minería de carbón, ni térmico ni metalúrgico”, señala el informe.
El estudio subraya además la urgencia de alinear las estrategias de financiamiento con las metas neto cero. En 2026 entrará en funcionamiento la primera planta de acero verde a escala comercial en Suecia, impulsada por hidrógeno verde, marcando un hito en la transición hacia una siderurgia libre de carbón.
Fuente: Reporte Minero

