La exploración minera en el Perú muestra señales de recuperación luego de varios años de desaceleración, aunque todavía no alcanza el dinamismo que el país requiere para capitalizar plenamente su potencial geológico. Así lo señaló César Riofrio, miembro del comité organizador del XV Congreso Internacional de Prospectores y Exploradores (proEXPLO 2026), evento que reunirá a los principales actores del sector minero en Lima el próximo año.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Energía y Minas (Minem), la Cartera de Proyectos de Exploración Minera 2025 agrupa actualmente 80 proyectos con una inversión total de US$ 727,5 millones, lo que representa un incremento de más del 40% respecto al 2024, cuando se registraron 74 proyectos por US$ 518 millones.
Riofrio destacó que, si bien los datos confirman un repunte, aún se requiere una mayor tracción en nuevas iniciativas:
“El ritmo de exploración sigue siendo moderado frente a lo que el país necesita para capitalizar plenamente su potencial geológico. No basta con anunciar cifras; necesitamos traducirlas en descubrimientos efectivos, condiciones de inversión sólidas y un entorno regulatorio y social que brinde certidumbre.”
Avances y ajustes en la cartera 2025
La cartera inicial de este año consideraba 84 proyectos valorizados en US$ 1.039 millones, pero la actualización a agosto de 2025 reflejó la salida de cuatro proyectos y una reducción en los montos de inversión. No obstante, durante el mismo periodo se autorizaron 16 nuevos proyectos exploratorios, con inversión comprometida por unos US$ 74 millones, lo que evidencia un interés persistente del sector por seguir apostando por el territorio peruano.
Riofrio subrayó que, sin nuevos descubrimientos, la cadena de valor minera corre el riesgo de estancarse:
“Sin exploración nueva y viable, no habrá minas nuevas ni ampliaciones, y el ciclo productivo se detendrá. La exploración es la semilla de la minería; sin ella, no hay desarrollo futuro.”
Perspectivas hacia el 2026
De cara al próximo año, el Minem ha identificado 32 proyectos potenciales que podrían incorporarse a la cartera 2026, con una inversión estimada de US$ 185,7 millones. Entre los más destacados figuran:
- Michiquillay (Cajamarca): US$ 26,2 millones
- Falchani (Puno): US$ 15 millones
- Elida (Áncash): US$ 15 millones
- Colquemayo (Moquegua): US$ 13,5 millones
- Cañón Florida (Amazonas): US$ 13,2 millones
Estas iniciativas, según Riofrio, reflejan el interés sostenido de las empresas por diversificar su portafolio exploratorio y fortalecer la base de nuevos proyectos que garanticen la continuidad del sector en el mediano y largo plazo.
“Para que el país retome una senda de crecimiento minero sostenible hacia 2026, debemos consolidar los avances actuales y redoblar esfuerzos en tramitación, diálogo con comunidades y transparencia. Solo así la inversión proyectada podrá materializarse y la minería continuará siendo un motor clave para el desarrollo económico del país”, añadió el geólogo.
Un sector estratégico en búsqueda de dinamismo
Pese al repunte de inversión, el Perú aún no logra recuperar los niveles de exploración de la década anterior, cuando se ejecutaban más de US$ 1.000 millones anuales en prospección y desarrollo de nuevos yacimientos. Factores como la burocracia en permisos, los conflictos sociales y la volatilidad de precios internacionales siguen siendo retos estructurales para el sector.
Aun así, las perspectivas son optimistas: la cartera 2025-2026 consolida una base diversificada de proyectos de cobre, oro, litio y metales estratégicos, en línea con la transición energética global y la demanda de minerales críticos.
Fuente: Reporte Minero

