La minera brasileña Vale informó que espera incrementar su producción de mineral de hierro hasta un 3% en 2026, en comparación con los volúmenes estimados para 2025, en el marco de su jornada anual con inversionistas realizada en Londres.
Según la compañía, la producción de mineral de hierro se situaría entre 335 y 345 millones de toneladas métricas en 2026, frente a las cerca de 335 millones de toneladas proyectadas para este año.
Este rango confirma además que Vale espera cumplir el extremo superior de su guía de producción 2025, previamente fijada en 325 a 335 millones de toneladas.
Recuperación de capacidad y meta de 360 Mt al 2030
La minera viene restaurando su capacidad productiva tras el grave desastre de la represa de Brumadinho en 2019, que obligó a cerrar operaciones, revisar protocolos de seguridad e incorporar nuevas tecnologías de monitoreo en sus instalaciones.
Con este nuevo guidance, Vale busca retomar el liderazgo como mayor productor mundial de mineral de hierro, compitiendo directamente con Rio Tinto por ese primer lugar en el mercado global.
La empresa ratificó también su proyección de alcanzar 360 millones de toneladas de mineral de hierro en 2030, manteniendo un enfoque de crecimiento disciplinado, más orientado a la rentabilidad y a la optimización de activos existentes que a expansiones agresivas.
Metales base: cobre y níquel en el centro de la estrategia
Además del negocio de hierro, Vale detalló sus proyecciones para metales base, clave en la transición energética:
Cobre:
- Producción estimada en torno a 370.000 toneladas en 2025.
- Rango de 350.000 a 380.000 toneladas para 2026, lo que refleja estabilidad con ligeras variaciones según el desempeño operativo de sus activos.
Níquel:
- Cerca de 175.000 toneladas de producción en 2025.
- Proyección de 175.000 a 200.000 toneladas en 2026, en línea con los esfuerzos de la compañía por mejorar los resultados de esta unidad de negocio.
Estas cifras refuerzan la apuesta de Vale por consolidarse como un actor relevante en metales críticos para la transición energética, complementando su histórica posición en el mercado del mineral de hierro.
Alianza con Glencore: proyecto de cobre brownfield en Canadá
En paralelo, la subsidiaria Vale Base Metals (VBM) anunció la firma de un acuerdo con Glencore para evaluar en conjunto un proyecto de desarrollo de cobre brownfield en propiedades adyacentes ubicadas en la cuenca de Sudbury, Canadá.
El acuerdo contempla:
- Uso de la infraestructura existente de Glencore en la mina Nickel Rim South, profundizando el pique y desarrollando nuevas galerías para acceder a depósitos cercanos de cobre.
- Una potencial sociedad en joint venture al 50/50 entre VBM y Glencore, una vez concluida la etapa inicial de estudios y análisis.
- Una producción estimada de 880.000 toneladas de cobre en 21 años, con una inversión de capital de entre US$1.600 millones y US$2.000 millones.
Debido a la geología polimetálica de Sudbury, el proyecto también podría generar níquel, cobalto, oro y metales del grupo del platino, reforzando la cartera de metales críticos de ambas compañías.
Relevancia para el mercado global de materias primas
Las nuevas proyecciones de Vale llegan en un contexto de:
- Mercado de mineral de hierro en reequilibrio, con nueva oferta ingresando desde África (particularmente Simandou, en Guinea) y señales de desaceleración de la demanda tradicional en China.
- Precios del cobre en niveles históricamente altos, impulsados por disrupciones de oferta y por la creciente demanda asociada a la electrificación y las energías renovables.
Para el mercado, el mensaje de la compañía es claro: crecimiento moderado en hierro, disciplina de capital y un impulso decidido a los metales base, en particular el cobre, donde alianzas como el proyecto con Glencore en Sudbury apuntan a capturar la demanda de largo plazo ligada a la transición energética.
Fuente: Reporte Minero

