América Latina está intensificando sus esfuerzos para construir cadenas de valor en minerales críticos, en un contexto donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advierte que los gobiernos de la región buscan dejar atrás el modelo de mera exportación de materias primas. Al mismo tiempo, la administración de Donald Trump presiona por acercar la producción y el procesamiento de estos recursos al territorio estadounidense.
El presidente del BID, Ilan Goldfajn, señaló que distintos países latinoamericanos trabajan para fortalecer sus capacidades de refinación y procesamiento de litio, cobre y otros minerales clave, en lugar de limitarse a enviar concentrados y productos sin elaboración hacia Asia.
Alianza BID–Unión Europea para cadenas de valor sostenibles
En línea con este objetivo, el BID y la Unión Europea lanzaron el año pasado una iniciativa conjunta para impulsar inversiones responsables y desarrollar cadenas de valor de minerales críticos en América Latina y el Caribe.
La UE comprometió una donación cercana a los 6,3 millones de euros (US$7,3 millones).
Estos recursos buscan apalancar unos 120 millones de euros (US$140 millones) en financiamiento del BID para proyectos vinculados a minerales, en países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador.
El foco está puesto en actividades aguas abajo, como procesamiento, refinación y construcción de cadenas de valor industriales que permitan generar empleo, transferir tecnología y capturar una mayor proporción de la renta minera en la región.
Proyecto MET: apoyo técnico para regulación, datos y minería baja en carbono
A través del proyecto Mining for the Energy Transition (MET), el BID también está entregando asistencia técnica a los gobiernos latinoamericanos para:
- Fortalecer marcos regulatorios e institucionales y mejorar el clima de inversión.
- Profundizar el conocimiento geológico, mediante mejores datos y estudios de recursos.
- Impulsar prácticas de producción y minería de bajo carbono y más sostenibles.
- Apoyar el desarrollo de infraestructura clave, como energía, agua y logística asociada a los proyectos de minerales críticos.
El objetivo es que los países de la región no solo compitan por recursos, sino también por estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que los hagan más atractivos para inversiones de largo plazo.
Reservas, brechas y desafíos frente al dominio de China
América Latina posee una posición estratégica en el mapa global de minerales críticos:
- Cerca del 60% de las reservas identificadas de litio del mundo.
- Alrededor del 46% de la producción global de cobre, liderada por Chile y Perú.
- Brasil concentra las segundas mayores reservas de tierras raras, aunque con una producción aún limitada por barreras técnicas y comerciales.
A pesar de este potencial, China sigue dominando el procesamiento mundial y sus bajos costos han dificultado el salto de los países productores desde la extracción hacia la industrialización.
El caso de Argentina es ilustrativo: el país exporta aproximadamente 70% de su litio a China y luego lo reimporta a precios ocho o nueve veces más altos tras el procesamiento. Esta brecha muestra la necesidad de desarrollar capacidades locales de refinación y asegurar contratos de suministro a largo plazo que hagan competitivos los nuevos proyectos.
Contratos de largo plazo y financiamiento para cerrar la brecha de costos
Goldfajn subrayó que los contratos de suministro a largo plazo son fundamentales para reducir la brecha de costos frente a Asia y dar viabilidad a inversiones en procesamiento y refinación en la región.
Como ejemplo, mencionó un contrato de 20 años para que Chile venda hidrógeno verde a Alemania, acuerdo que contribuyó a movilizar financiamiento del BID para el desarrollo de ese sector emergente. Modelos similares podrían aplicarse a litio, cobre, tierras raras y otros minerales estratégicos.
BID también financia extracción: el caso del litio en Argentina
Aunque el foco está en agregar más valor local, el BID también participa en proyectos de extracción y procesamiento. En Argentina, el banco está otorgando un préstamo de US$100 millones para apoyar el plan de US$2.500 millones de Rio Tinto orientado a producir litio de calidad batería en la provincia de Salta.
Este tipo de operaciones combinan apoyo financiero con exigencias de sostenibilidad ambiental y social, buscando que la expansión minera se alinee con estándares internacionales y con la transición energética global.
Estados Unidos mira a la región pese a las diferencias políticas
Goldfajn reconoció las tensiones políticas entre la administración Trump y gobiernos de izquierda en países como Brasil, México y Colombia. Sin embargo, enfatizó que el renovado interés de Washington en América Latina puede ser constructivo si se traduce en proyectos concretos y financiamiento para la región.
La preferencia de Estados Unidos por abastecerse y procesar dentro del hemisferio abre una ventana de oportunidad para que los países latinoamericanos negocien mejores condiciones, promuevan encadenamientos productivos locales y reduzcan su dependencia de la demanda y el procesamiento en Asia.
Más de US$30.000 millones en movilización de recursos
El creciente interés por los minerales críticos es uno de los factores que explican por qué el grupo BID espera movilizar más de US$30.000 millones este año, frente a los US$23.000 millones del año anterior.
Cerca de US$20.000 millones provendrían de su brazo público, destinado a gobiernos.
Más de US$11.000 millones serán financiados a través de IDB Invest e IDB Lab, orientados al sector privado y a la innovación.
Con este flujo de recursos y el impulso coordinado de iniciativas como MET y la alianza con la Unión Europea, América Latina busca pasar de ser proveedora de materias primas a convertirse en un actor clave de las cadenas de valor globales de minerales críticos, en un escenario donde la presión geopolítica y la transición energética aceleran la carrera por el litio, el cobre y las tierras raras.
Fuente: Reporte Minero

