La Unión Europea prepara una propuesta legal para imponer requisitos mínimos de “fabricado en Europa” en las compras públicas de tecnologías verdes clave —como baterías, componentes de energía solar y eólica y vehículos eléctricos— con el objetivo de reforzar la industria local y disminuir la dependencia de importaciones, especialmente desde China, según un borrador de la Comisión Europea visto por Reuters.
La iniciativa llega en un momento en que los fabricantes europeos enfrentan presión por costos energéticos elevados, competencia de importaciones chinas más baratas y el impacto de aranceles estadounidenses, lo que ha acelerado el debate sobre cómo blindar la base industrial del bloque.
Qué exigiría el borrador: baterías primero, requisitos más duros después
De acuerdo con el documento, 12 meses después de la entrada en vigor de la ley, los sistemas de baterías adquiridos mediante contratación pública deberían ensamblarse dentro de la UE, y el sistema de gestión de batería junto con otros componentes clave tendría que provenir del bloque. Luego de dos años, las exigencias se endurecerían para incluir más partes esenciales, incluidas las celdas, dentro de los requisitos de fabricación europea.
La propuesta también fijaría cuotas mínimas en contratos públicos para bienes industriales de bajas emisiones fabricados en la UE y exigiría que cables eléctricos e infraestructura de carga para vehículos eléctricos sean de producción europea.
Freno a la dependencia: el rol de China en baterías y paneles solares
Bruselas busca reducir la exposición a China, que domina la producción global de paneles solares y baterías y ha aumentado su competitividad en segmentos donde Europa aún mantiene fortalezas, como la fabricación de aerogeneradores, según el borrador revisado por Reuters.
El texto califica como una “señal de advertencia estratégica” la caída de la participación de la UE en el valor agregado bruto de la industria mundial, desde 20,8% a 14,3% entre 2000 y 2020.
Inversión extranjera: condiciones para proyectos sobre 100 millones de euros
Otro elemento sensible del plan es el filtro a inversiones en sectores estratégicos: las inversiones extranjeras directas superiores a 100 millones de euros no serían aprobadas salvo que cumplan nuevas condiciones relacionadas con el uso de componentes fabricados en Europa y mano de obra del bloque.
Divisiones dentro del bloque: Francia a favor, Suecia y Chequia advierten costos
La propuesta ya genera fricciones políticas. Reuters reporta que Francia respalda el enfoque, mientras Suecia y la República Checa alertan que reglas de “compra local” podrían encarecer licitaciones y debilitar la competitividad de la UE.
El texto deberá ser negociado por los Estados miembros y el Parlamento Europeo, por lo que aún podría sufrir cambios antes de su publicación formal.
Fuente: Reporte Minero

