La administración de Donald Trump avanza en una estrategia de intervención directa del Estado en la cadena de suministro de minerales críticos, tras conocerse que el gobierno de Estados Unidos planea adquirir un 10% de participación en USA Rare Earth (USAR). La operación, valorada en US$ 1.600 millones, busca fortalecer una cadena “mine-to-magnet” íntegramente doméstica, clave para sectores como defensa, electromovilidad y energías renovables.
Estructura financiera del acuerdo
Según reportes de Reuters, el acuerdo contempla la entrega al Estado estadounidense de 16,1 millones de acciones y warrants por otras 17,6 millones, a un precio de US$ 17,17 por acción, lo que representa un descuento cercano al 25% respecto al valor bursátil de cierre de USAR. En paralelo, el paquete incluye US$ 1.300 millones en financiamiento vía deuda, proveniente de un fondo del Departamento de Comercio asociado a la CHIPS and Science Act.
La operación se inscribe en una política económica y geopolítica más amplia, donde las tierras raras son consideradas insumos estratégicos. Estados Unidos busca reducir su dependencia de China, quien domina el procesamiento global de estos elementos, fundamentales para imanes permanentes, sistemas militares, vehículos eléctricos y aerogeneradores.
Proyecto Round Top en Texas
USA Rare Earth desarrolla el proyecto Round Top, ubicado en Sierra Blanca, Texas, una mina a rajo abierto con énfasis en tierras raras pesadas, particularmente disprosio, uno de los elementos más escasos y críticos del grupo. Un informe técnico de 2019 estima una producción total de 2.213 toneladas de tierras raras en una vida útil de 20 años, de las cuales más de 1.900 toneladas corresponden a REE pesadas.
Dicha planta está diseñada para sustentar imanes en Stillwater, Oklahoma, con capacidad de 5.000 toneladas anuales, y un laboratorio de separación y procesamiento en Colorado. En enero de 2025, la compañía produjo su primer lote de óxido de disprosio con 99,1% de pureza, hito clave para la viabilidad industrial del proyecto.
Continuidad de una estrategia iniciada en 2024
El eventual ingreso del Estado a USA Rare Earth se suma a acuerdos previos impulsados por Washington con Lithium Americas y Trilogy Metals, ambas con proyectos en suelo estadounidense. A ello se añade el acuerdo multibillonario del Pentágono con MP Materials, el único productor activo de tierras raras en EE.UU.
Fuente: Reporte Minero

