Laboratorio de Chuquicamata avanza como referente metrológico de litio con material de referencia para América

En química, una pequeña desviación puede cambiarlo todo. Bajo esa premisa, el Laboratorio Químico Central (LQC) de la Gerencia de Recursos Mineros y Desarrollo de Codelco Chuquicamata dio un paso que trasciende el control de calidad cotidiano de la minería del cobre: integrarse al desafío de crear el primer material de referencia de carbonato de litio para América, dentro de una iniciativa continental impulsada por el Sistema Interamericano de Metrología (SIM).

La meta es altamente específica, pero de enorme impacto: contar con un material de referencia certificado que permita comparar resultados entre laboratorios y asegurar trazabilidad con el Sistema Internacional de Unidades, reduciendo la incertidumbre técnica y comercial en uno de los insumos críticos para la transición energética.

“A nivel mundial no existe material de referencia certificado para el carbonato de litio y es súper importante que seamos los llamados a participar en su producción. Esto puede significar que, en un futuro cercano, vamos a poder ser productores de material de referencia certificado y también asignar valor a este material”, destacó Carola Fernández, ingeniera jefa senior del LQC.

Por qué un material de referencia importa

En mercados donde la pureza y la composición determinan valor, los materiales de referencia cumplen una función esencial: estandarizar y validar mediciones. En el caso del carbonato de litio, la ausencia de un material certificado a escala global abre una brecha para productores y consumidores que requieren exactitud, comparabilidad y confianza en los resultados analíticos.

Desde el SIM surgió la necesidad de que países productores avanzaran en la creación de este estándar, con el fin de fortalecer la interoperabilidad técnica y la confiabilidad de las mediciones en la región.

Del cobre al litio: un aprendizaje acelerado

Para el equipo del LQC, el salto desde la química de minerales de cobre hacia el litio implicó un proceso exigente. “Acostumbrados a la minería del cobre, el equipo debió incorporar nuevos conocimientos, normativas y prácticas”, señalan desde el laboratorio. Hubo estudio, planificación y un camino de ensayo y error.

El resultado: al menos cinco meses de trabajo para lograr la preparación, análisis y validación de 1.536 frascos de carbonato de litio, un volumen que exigió rigor técnico y control documental de alto estándar.

1.536 frascos y trazabilidad total: así fue el proceso

El trabajo comenzó con la logística de 50 kg del material candidato, que luego pasó por acondicionamiento inicial, con control de granulometría y humedad. Después, el material fue sometido a etapas sucesivas de homogenización y división, hasta conformar unidades de aproximadamente 30 gramos cada una.

Cada frasco fue etiquetado y registrado para asegurar trazabilidad, un requisito indispensable para cualquier material destinado a ser referencia. Una vez superados los controles de calidad, se seleccionaron frascos de forma aleatoria-estratificada para evaluación bajo la NCh 3575:2020.

En esa fase, las muestras fueron analizadas y validadas por diez laboratorios a nivel nacional, en una comparación interlaboratorio que confirmó que el material producido cumple con requisitos de homogeneidad y aptitud para su uso como Material de Referencia, de acuerdo con los estándares indicados por el proceso.

Capacidades instaladas: infraestructura y equipo especializado

Aunque el volumen y la complejidad del desafío fueron altos, el laboratorio subraya que existían condiciones habilitantes. “Afortunadamente, tenemos las condiciones, el equipamiento y la infraestructura para trabajar en materiales de referencia. Estamos preparados para los desafíos que vengan, en este caso fue el litio, más adelante quizá sea otro material”, explicó Ariel Tirado, supervisor del LQC.

El ejecutivo enfatizó el carácter evolutivo del laboratorio: “Somos especialistas en minerales de cobre, en concentrado de cobre, en molibdeno y ahora se suma el litio”.

Próxima etapa: estabilidad y validación internacional hacia 2027

La hoja de ruta continúa con una fase clave: el análisis de estabilidad de las muestras durante condiciones de traslado y la entrega a laboratorios de Canadá, México, Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay, para comparar resultados y consolidar el proceso continental. Los resultados internacionales se proyectan para 2027.

Un hito estratégico para Chuquicamata y Codelco

Más allá de la ingeniería analítica, la iniciativa tiene una lectura estratégica. En un escenario donde el litio se integra con mayor fuerza a la agenda minera y productiva, contar con capacidades metrológicas avanzadas y potencial para producir materiales certificados posiciona al LQC como una unidad con impacto directo en competitividadexcelencia operacional e innovación.

En términos simples: la precisión no es un detalle técnico; es parte del negocio. Y en minerales críticos, puede transformarse también en una ventaja país.

Fuente: Reporte Minero