JPMorgan ve el oro en US$8.000/oz hacia 2030 por mayor demanda de inversionistas privados

El rally del oro sigue reescribiendo máximos y, con ello, las proyecciones de los grandes bancos. JPMorgan planteó un escenario en el que el metal podría superar los US$8.000 por onza hacia fines de la década (2030), siempre que continúe el aumento de la demanda proveniente del sector privado y se consolide un cambio estructural en la asignación de portafolios hacia activos refugio.

La tesis se apoya en un contexto de incertidumbre geopolítica, compra sostenida de bancos centrales y una rotación que ha restado atractivo a los bonos de largo plazo frente a la resiliencia del oro como reserva de valor.

Oro rompe US$5.000 y se acerca a US$5.600: el punto de partida del “caso US$8.000”

En las últimas semanas, el oro superó por primera vez la barrera de US$5.000/oz y luego se movió hacia nuevos récords, con referencias en el mercado por sobre US$5.500/oz.

Este desempeño se explica por una combinación de factores: demanda de refugio, diversificación fuera del dólar y flujos financieros que han vuelto a mirar al metal en un ciclo de alta volatilidad macro.

El escenario JPMorgan: el gatillo sería más peso del oro en carteras

En una nota de estrategia difundida esta semana, el equipo liderado por Nikolaos Panigirtzoglou argumentó que el oro podría escalar a US$8.000/oz (e incluso más) si los inversionistas privados continúan aumentando su exposición. El banco plantea que el metal hoy representaría cerca de 3% de las carteras privadas y que un movimiento hacia 4,6% podría sostener un nuevo salto de precios en los próximos años.

En otras palabras: más que un shock puntual, el “caso US$8.000” depende de un re-balanceo persistente de portafolios hacia oro como cobertura ante volatilidad, riesgos geopolíticos y dudas sobre activos tradicionales.

Demanda récord en 2025, según el World Gold Council

El telón de fondo es sólido: datos del World Gold Council (WGC) muestran que la demanda global de oro alcanzó un récord en 2025 (5.002 toneladas), impulsada principalmente por un fuerte aumento de la demanda de inversión, en un contexto marcado por incertidumbre geopolítica y preocupación por el dólar.

El WGC también reportó que la demanda de inversión subió con fuerza (incluyendo ETFs, barras y monedas), mientras el alza de precios presionó a la baja segmentos como joyería.

Los bancos elevan sus proyecciones: Goldman también ajusta al alza

JPMorgan no está solo. En enero, Goldman Sachs elevó su proyección para el oro a US$5.400/oz hacia diciembre de 2026, citando un mayor soporte desde la demanda del sector privado junto con compras oficiales.

En conjunto, estas revisiones reflejan una lectura compartida: la demanda por oro ya no depende únicamente del “miedo” de corto plazo, sino de un cambio más estructural en preferencias de inversión y reservas.

Fuente: reporte minero