Resiliencia del sistema eléctrico se vuelve el nuevo cuello de botella de la transición energética en Chile

Chile se ha posicionado como uno de los mercados más dinámicos de América Latina en energía solar y eólica, pero el rápido crecimiento renovable está trasladando el foco del debate: el desafío ya no está solo en cuánta energía se genera, sino en la capacidad del sistema para integrarla, transportarla y distribuirla con continuidad y eficiencia.

Así lo plantea Cristian Aranda, Sales Manager de ABB, unidad de negocio Electrificación, división Distribution Solutions, quien afirma que hacia 2026 la discusión central es cómo asegurar que la energía “llegue de manera confiable, eficiente y sostenible a los centros de consumo”, en un contexto de mayores exigencias de electrificación, integración tecnológica y demanda creciente.

Transmisión y distribución: la brecha que tensiona la red

Según Aranda, el avance renovable ha evidenciado brechas en infraestructura de transmisión y, especialmente, en distribución, donde la operación debe responder a contingencias, variaciones de carga y requerimientos de continuidad del suministro. A esto se suma la presión de nuevos consumos intensivos, como mineríaindustria y data centers, que elevan el estándar de confiabilidad y velocidad de respuesta del sistema.

En ese escenario, ABB apunta a la resiliencia como concepto clave: redes más flexiblesrobustas y capaces de operar en tiempo real.

Digitalización y automatización: de “deseable” a condición esencial

“La resiliencia dejó de ser un atributo deseable y pasó a ser una condición esencial”, sostiene Aranda, destacando que hoy existen tecnologías para supervisar y controlar activos eléctricos en tiempo realanticipar eventos críticos y operar con mayor flexibilidad.

El ejecutivo enfatiza que la digitalización de redes y la automatización de la distribución se han convertido en habilitadores de la nueva etapa de la transición energética, permitiendo ajustar parámetros operacionales frente a cambios de carga, contingencias o fallas sin detener la operación.

Qué tecnologías y capacidades se vuelven prioritarias

De acuerdo con la visión de ABB, las prioridades para fortalecer la resiliencia del sistema se concentran en:

  • Digitalización de redes de distribución como política habilitante de la transición energética.
  • Aceleración de programas de automatización y telecontrol en alimentadores críticos.
  • Modernización de subestaciones mediante tecnologías digitales interoperables.
  • Adopción de estándares internacionales, plataformas SCADA avanzadas y arquitecturas digitales que mejoren eficiencia operativa y habiliten mantenimiento predictivo.

De proveedor a socio tecnológico del sistema eléctrico

Aranda añade que la industria debe evolucionar desde un rol tradicional de provisión de equipamiento hacia el de socio estratégico en soluciones tecnológicas, con foco en herramientas “probadas, seguras y responsables” que fortalezcan la red y acompañen a los actores del sector en esta etapa de transición.

En síntesis, el mensaje es claro: tras el boom renovable, el diferencial competitivo de la transición energética en Chile estará cada vez más en la resiliencia del sistema eléctrico, especialmente en distribución, para sostener el crecimiento de la demanda y la integración de nuevos recursos energéticos distribuidos.

Fuente: Reporte Minero