La Corte Suprema de Estados Unidos anuló la mayor parte de los aranceles globales “recíprocos” impulsados por el presidente Donald Trump, al concluir que el Ejecutivo excedió sus atribuciones al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer gravámenes generalizados a socios comerciales. La decisión, adoptada por 6 votos contra 3, golpea una de las herramientas centrales de la agenda comercial de la Casa Blanca.
Horas después, Trump respondió desde la Casa Blanca cuestionando el fallo y anunció que buscará sustituir los aranceles invalidados con un nuevo impuesto global del 10%, recurriendo a otras facultades y marcos legales.
Qué aranceles quedan fuera y cuáles siguen en pie
El dictamen apunta a los gravámenes globales “recíprocos” y otros impuestos aplicados bajo la lógica de emergencia de la IEEPA. Sin embargo, el fallo no necesariamente elimina aranceles sectoriales o específicos basados en otras normas, por lo que el mapa arancelario de EE.UU. podría seguir alto incluso tras la sentencia, dependiendo de cómo el gobierno reconfigure su estrategia.
Trump sostuvo que su nueva estrategia se apoyará, entre otras, en herramientas como las Secciones 232 y 301, asociadas a medidas por seguridad nacional y prácticas comerciales consideradas injustas.
Reembolsos: se abre una disputa por “miles de millones”
Un punto crítico es qué ocurrirá con los aranceles ya cobrados. El fallo no detalló un mecanismo automático de devolución, lo que abre la puerta a una batalla legal prolongada en tribunales inferiores, con empresas e importadores buscando recuperar pagos. Bloomberg describió el escenario como una pugna “desordenada” que podría involucrar montos de gran escala.
En paralelo, la coalición We Pay the Tariffs, que agrupa a más de 800 pequeños negocios, pidió reembolsos rápidos tras la decisión del tribunal.
Impacto en comercio y recaudación: el debate sigue abierto
Más allá del choque político y jurídico, el fallo reintroduce incertidumbre para cadenas de suministro, importadores y consumidores: el gobierno promete reemplazos “rápidos”, pero algunos caminos legales alternativos pueden ser más lentos o más acotados, lo que mantiene la volatilidad regulatoria en el corto plazo.
En términos macro, datos oficiales publicados esta semana muestran que en 2025 el déficit comercial de bienes y servicios de EE.UU. bajó levemente respecto de 2024 (0,2%), un telón de fondo que alimenta la discusión sobre si los aranceles cumplieron objetivos económicos o si el efecto fue principalmente recaudatorio y de precios internos.
Lo que viene: nueva etapa de incertidumbre
El fallo de la Corte Suprema no cierra la política arancelaria de Trump: la reabre en otra clave. Con el anuncio de un impuesto global del 10%, el mercado ahora espera definiciones sobre base legal, implementación, plazos y eventuales impugnaciones, además de la pregunta más sensible para empresas: si habrá devoluciones y bajo qué procedimiento.
Fuente Reporte Minero

