A un año del evento eléctrico del 25 de febrero de 2025 (25F), la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN) planteó que la transición energética en Chile debe avanzar incorporando explícitamente criterios de seguridad de suministro, resiliencia operativa y respaldo suficiente, en un sistema cada vez más exigente por la expansión de energías renovables variables.
Sistema eléctrico chileno y mayor penetración de energías renovables
El gremio sostuvo que la mayor incorporación de generación solar y eólica ha incrementado la complejidad operativa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), elevando los requerimientos de flexibilidad y capacidad de respuesta ante contingencias. En este contexto, la estabilidad del sistema deja de ser un atributo pasivo y pasa a depender de una gestión activa del respaldo y la operación.
AGN planteó que, en ausencia de generación nuclear y en el marco del retiro progresivo del carbón, el gas natural cumple un rol estructural como fuente de respaldo flexible. Su capacidad de despacho rápido y disponibilidad operativa permiten apoyar la integración renovable y contribuir a la recuperación del sistema frente a eventos de alta magnitud.
La infraestructura gasífera existente, terminales de GNL, gasoductos binacionales y redes de transporte y distribución, constituye un soporte relevante para garantizar continuidad energética en hogares, hospitales, industrias y servicios esenciales.
Infraestructura energética y resiliencia del sistema
Nuestro país dispone de una red estratégica de importación y regasificación de gas natural licuado, junto con interconexiones con Argentina que han fortalecido la disponibilidad de suministro. La complementariedad con el desarrollo de Vaca Muerta ha permitido mayor flexibilidad y diversificación de fuentes, reforzando la seguridad energética regional.
En un escenario de alta penetración renovable, esta infraestructura adquiere un valor sistémico, no solo como fuente de generación, sino como herramienta de estabilidad operativa.
Planificación energética y respaldo flexible
Desde el gremio se enfatizó que la planificación de largo plazo debe integrar la seguridad de suministro como eje estructural, junto con expansión renovable, desarrollo de transmisión y almacenamiento. El diseño regulatorio y la planificación técnica deben considerar explícitamente la necesidad de respaldo firme en un sistema con alta variabilidad.
La discusión adquiere mayor relevancia en un contexto de acelerada digitalización. Chile busca posicionarse como hub tecnológico regional, atraer centros de datos y expandir servicios vinculados a inteligencia artificial y automatización industrial, actividades que demandan suministro eléctrico continuo y confiable.
Transición energética con equilibrio estructural
AGN planteó que avanzar en descarbonización exige simultáneamente seguridad de suministro, flexibilidad operativa e infraestructura energética robusta. El desafío no radica únicamente en aumentar la capacidad renovable instalada, sino en asegurar que el sistema opere con resiliencia frente a escenarios de alta exigencia técnica.
Fuente Reporte Minero

