El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió casi seis toneladas de oro durante el segundo semestre de 2025, en medio de una severa escasez de dólares provocada por las restricciones de Estados Unidos sobre las exportaciones petroleras del país. La información se desprende de los estados financieros publicados por la propia autoridad monetaria y de estimaciones de la consultora caraqueña Sintesis Financiera.
Según el reporte, la mayor parte de estas operaciones se concentró en diciembre, cuando la presión cambiaria se intensificó y la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo alcanzó niveles récord, reavivando temores de un nuevo ciclo de inestabilidad inflacionaria. El endurecimiento de las restricciones sobre el crudo venezolano redujo el ingreso de divisas y obligó al país a recurrir nuevamente a sus reservas auríferas para sostener liquidez.
Pese a estas ventas, el valor total de las reservas internacionales de Venezuela aumentó cerca de 30% en términos de dólares durante 2025, impulsado principalmente por el alza del precio del oro. De hecho, cifras del BCV vistas por Reuters muestran que las reservas de oro cerraron 2025 en 47 toneladas, un descenso de 11% frente al año previo, pero con un valor estimado de US$6.630 millones al cierre de diciembre.
Este comportamiento refleja cómo el rally del metal precioso ha amortiguado parcialmente el deterioro del volumen físico de las reservas. Además, las autoridades ajustaron el período utilizado para calcular el precio promedio del oro, lo que permitió que la valorización de las reservas reflejara más rápidamente el repunte del mercado internacional.
En enero de 2026, sin embargo, no se habrían registrado nuevas ventas de oro, de acuerdo con Sintesis Financiera. El cambio coincide con una moderada reactivación del mercado oficial de divisas, tras el regreso limitado de dólares provenientes de ventas de petróleo venezolano autorizadas por Estados Unidos luego de la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero.
Aun así, el cuadro estructural sigue siendo frágil. Analistas advierten que el sector externo venezolano continúa profundamente debilitado y que, sin asistencia financiera, la estabilización del mercado cambiario luce poco probable. En paralelo, una parte relevante de las reservas de oro del país permanece depositada en el Banco de Inglaterra, pero Caracas no puede acceder a esos activos porque el Reino Unido no reconoce a su gobierno desde 2019.
La caída de las reservas auríferas no es un fenómeno nuevo. De acuerdo con datos compilados por Sintesis Financiera, las reservas de oro de Venezuela han retrocedido más de 80% en los últimos 12 años, en un contexto de crisis económica prolongada, sanciones internacionales y persistente debilidad institucional.
Con ello, el oro vuelve a consolidarse como uno de los últimos activos estratégicos del Estado venezolano para enfrentar choques de liquidez. Pero el uso recurrente de este recurso también evidencia el estrecho margen de maniobra del país frente a la escasez de divisas y la vulnerabilidad de su economía externa.
Fuente Reporte Minero

