EE.UU. abre la puerta al oro venezolano con nueva licencia y flexibiliza parte de las sanciones

La administración de Donald Trump abrió una nueva vía para que Venezuela coloque oro en el mercado de Estados Unidos, luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitiera una licencia que autoriza determinadas transacciones con oro de origen venezolano que hasta ahora estaban restringidas por el régimen de sanciones.

La medida representa un alivio potencial para una economía golpeada por la escasez de divisas y por las restricciones sobre sus exportaciones petroleras. La nueva licencia permite a entidades estadounidenses exportar, reexportar, vender, revender, comprar o suministrar oro venezolano, pero bajo condiciones específicas, entre ellas reportes detallados, trazabilidad del origen, contratos regidos por legislación de EE.UU. y exigencias de debida diligencia sobre la cadena de custodia.

OFAC fija límites y excluye operaciones sensibles

La autorización no es irrestricta. Según la normativa publicada por OFAC, la licencia no permite operaciones vinculadas con minería, exploración, producción o refinación de oro dentro de Venezuela, ni la formación de joint ventures para desarrollar esas actividades en el país. Tampoco cubre transacciones relacionadas con entidades o personas vinculadas con China, Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba, ni operaciones con bienes bloqueados o embarcaciones sancionadas.

En la práctica, la decisión apunta a habilitar canales controlados para la comercialización externa de oro ya producido, sin abrir la puerta a inversiones directas en extracción aurífera dentro del territorio venezolano. Esa distinción es clave en un momento en que Washington busca influir en la reorganización del sector energético y minero del país sudamericano.

Giro coincide con acercamiento entre Washington y Caracas

El anuncio se conoció apenas días después de la visita a Caracas del secretario del Interior de EE.UU., Doug Burgum, en medio de una nueva etapa de coordinación entre ambos países. Además, Estados Unidos y Venezuela acordaron restablecer relaciones diplomáticas y consulares, siete años después de la suspensión de operaciones en la embajada estadounidense en Caracas.

Ese acercamiento ha estado acompañado por señales de apertura en sectores estratégicos como petróleo y minerales. Reuters informó que la licencia sobre oro fue emitida un día después de que Burgum concluyera su visita, enfocada precisamente en minería.

Acuerdo con Trafigura anticipa primeros movimientos

En paralelo, ya se conoció un acuerdo que anticipa cómo podría operar este nuevo esquema. Reuters reportó que la estatal minera venezolana firmó un contrato para vender hasta 1.000 kilos de barras doré de oro a Trafigura para el mercado estadounidense.

Aunque no todos los detalles han sido confirmados públicamente por las partes, el movimiento refuerza la idea de que Washington está intentando ordenar y canalizar parte del comercio aurífero venezolano hacia circuitos formales y supervisados, en contraste con los canales opacos e ilegales que dominaron en años recientes. Bloomberg también informó que la nueva política abre la puerta a ventas de oro venezolano hacia EE.UU. y que el acuerdo con Trafigura ya estaba encaminado.

Oro gana protagonismo ante las restricciones al petróleo

El giro tiene un fuerte trasfondo económico. Con las restricciones sobre el crudo, el oro se ha vuelto una fuente aún más relevante de liquidez para Venezuela. Durante años, el país recurrió a ventas de bullion para obtener divisas en medio del desplome de la producción petrolera y las sanciones internacionales. Bloomberg destacó que el metal ganó todavía más peso como fuente de caja luego del endurecimiento de las restricciones a las exportaciones de petróleo venezolano.

Sin embargo, el nuevo mecanismo no elimina los cuestionamientos sobre el origen del oro venezolano. Buena parte de la producción proviene del Arco Minero del Orinoco, una zona ampliamente cuestionada por minería ilegal, violencia y degradación ambiental. Reuters reportó esta semana que el gobierno interino venezolano prepara una reforma de su ley minera, en un intento por reordenar el sector y atraer inversión.

Señal política y económica para el mercado

La nueva licencia no equivale a un levantamiento general de sanciones, pero sí marca una señal concreta de flexibilización selectiva. Para el mercado, implica que EE.UU. está dispuesto a permitir ciertos flujos comerciales con Venezuela en áreas estratégicas, siempre que estén bajo estructuras legales y de control compatibles con su política exterior.

Para Venezuela, en tanto, el acceso regulado al mercado estadounidense de oro puede transformarse en una fuente adicional de dólares en un momento de alta fragilidad fiscal y externa. Para Washington, el movimiento también encaja con su intento de ganar influencia sobre los sectores de recursos naturales del país y de desplazar actores extrahemisféricos de cadenas críticas de suministro.

Fuente Reporte Minero