Escalada entre EE.UU. e Irán presiona el precio del petróleo y alerta por costos del sistema eléctrico chileno

La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán está generando nuevas presiones en los mercados energéticos internacionales, impulsando el precio del petróleo y abriendo interrogantes sobre su impacto en el sistema eléctrico chileno. Analistas advierten que un alza sostenida del crudo podría trasladarse a los costos de operación del sistema eléctrico, particularmente cuando centrales térmicas fijan el precio de la energía.

Petróleo vuelve a tensionar los mercados energéticos

El precio del crudo Brent, referencia para gran parte del comercio global de petróleo, se ha acercado nuevamente a niveles cercanos a los US$100 por barril, en medio de la incertidumbre geopolítica y los riesgos de interrupciones en rutas clave de suministro energético.

Este escenario genera preocupación en países con alta dependencia de combustibles importados, donde las fluctuaciones del petróleo pueden impactar no solo el transporte, sino también los costos de generación eléctrica.

Impacto potencial en el sistema eléctrico chileno

En el caso de Chile, el aumento del precio del petróleo podría reflejarse en los costos marginales del sistema eléctrico, especialmente en períodos en que centrales térmicas determinan el precio del mercado.

Iván Rudnick, director de la consultora energética Systep, señala que la matriz energética chilena mantiene una alta exposición a los mercados internacionales de combustibles.

“Chile es un importador neto de combustibles fósiles. Tanto el carbón como el gas natural licuado y el diésel utilizado en el país son casi en su totalidad importados, lo que implica una alta exposición a variaciones en los precios internacionales”, explica.

Dependencia energética frente a otros países de la región

La exposición chilena al precio del petróleo es mayor en comparación con otras economías latinoamericanas que cuentan con producción propia de hidrocarburos.

Mientras Colombia, Brasil o Argentina disponen de reservas de petróleo o gas natural que permiten amortiguar parcialmente las alzas internacionales, Chile importa prácticamente todo el petróleo que consume, con excepción de una producción limitada en Magallanes.

Esta dependencia estructural hace que las variaciones del mercado global puedan trasladarse con mayor rapidez a los costos energéticos locales.

Renovables ayudan, pero no eliminan el riesgo

El crecimiento de las energías renovables ha reducido la participación de generación térmica en la matriz eléctrica chilena.

Según datos del Ministerio de Energía, más del 60% de la generación eléctrica del país proviene actualmente de fuentes renovables, principalmente solar, eólica e hidroeléctrica.

Sin embargo, durante ciertas horas del día —especialmente en la noche— el sistema continúa dependiendo de generación térmica, lo que puede hacer que centrales a diésel o gas definan el precio spot del mercado eléctrico.

Empresas evalúan estrategias frente a volatilidad energética

Ante este escenario de volatilidad, especialistas recomiendan a las empresas revisar su exposición a combustibles fósiles y evaluar mecanismos para reducir riesgos. Entre las alternativas se encuentran contratos de suministro de largo plazo con energías renovables, mecanismos de cobertura de precios y medidas de eficiencia energética, que pueden ayudar a mitigar los efectos de la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.

Fuente Reporte Minero