El precio del oro cae a mínimos de un mes por dudas sobre recortes de tasas de la Fed

El oro cayó por debajo de los US$5.000 la onza y tocó su nivel más bajo en más de un mes, presionado por la cautela de la Reserva Federal, el fortalecimiento del dólar y el temor de que la inflación siga alta por más tiempo.

El metal precioso retrocedió con fuerza este miércoles luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantuviera las tasas sin cambios y entregara pocas señales de alivio monetario en el corto plazo. Según Reuters, el oro spot cayó 2,9% hasta US$4.860,21 por onza, su nivel más bajo desde el 6 de febrero, mientras que los futuros del oro en EE.UU. cerraron con una baja de 2,2% hasta US$4.896,20.

La presión también se extendió a otros metales preciosos. La plata bajó 4,2% hasta US$75,99 por onza, el platino retrocedió 3,9% a US$2.041,30 y el paladio perdió 6,1% hasta US$1.503,97.

Inflación y tasas altas restan atractivo al oro

El mercado del oro ha quedado atrapado entre dos fuerzas opuestas: por un lado, la demanda de refugio ante la escalada del conflicto en Medio Oriente; por otro, el temor a que el repunte de la inflación impida a la Fed recortar tasas este año. Reuters reportó que el banco central estadounidense mantuvo su proyección de solo un recorte en 2026 y advirtió que la inflación sigue “algo elevada”, mientras el presidente Jerome Powell reconoció un alto grado de incertidumbre.

El alza del petróleo ha intensificado esa preocupación. Reuters señaló que el Brent superó los US$100 por barril en medio de la guerra con Irán, elevando el riesgo de mayores costos energéticos y nuevas presiones inflacionarias, un escenario que suele perjudicar a activos sin rendimiento como el oro cuando las tasas permanecen altas.

El oro sigue bajo presión pese a su rol de refugio

Aunque el oro suele beneficiarse en periodos de incertidumbre geopolítica, en esta ocasión el mercado ha priorizado el efecto de tasas más altas por más tiempo. Reuters citó a David Meger, director de metales de High Ridge Futures, quien explicó que el aumento de los precios de la energía por la guerra está alimentando la inflación y reduciendo la posibilidad de recortes, lo que mantiene presionado al metal.

La caída también se produce después de una fuerte racha alcista. Reuters informó en enero que el oro llegó a acercarse a US$5.400 por onza, impulsado por compras de refugio y un rally de más de 25% en el año. Aun con la corrección reciente, el metal sigue acumulando una ganancia importante en 2026.

Mercado atento a la trayectoria de la Fed

Tras la decisión de la Reserva Federal, los inversionistas siguen reajustando sus expectativas. Reuters indicó que el tono del banco central fue menos expansivo de lo que parte del mercado esperaba, lo que fortaleció al dólar y elevó los rendimientos, dos factores que suelen debilitar al oro.

En el corto plazo, la trayectoria del metal dependerá de si la inflación energética se modera y de cuánto espacio vea la Fed para flexibilizar su política monetaria. Esa lectura es una inferencia a partir de la reacción del mercado descrita por Reuters.

Fuente Reporte Minero