El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) advirtió que modificar el régimen de concesiones mineras sin abordar antes los principales obstáculos estructurales que enfrenta la industria podría generar mayor incertidumbre y poner en riesgo la inversión minera en el país. La alerta fue planteada por Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del gremio, a propósito del reciente predictamen aprobado en la Comisión de Energía y Minas del Congreso, que propone declarar la caducidad de las concesiones mineras sin actividad en un plazo de 15 años.
Según Ortiz, el debate sobre las concesiones debe considerar que estos títulos no representan únicamente espacios de explotación, sino también áreas destinadas a la exploración, investigación y generación de conocimiento geológico, actividades que responden a ciclos largos, complejos y de alto riesgo. En esa línea, advirtió que evaluar su vigencia bajo criterios simplificados de actividad o inactividad podría distorsionar la lógica de desarrollo de los proyectos mineros.
El directivo del IIMP remarcó además que el Perú ha construido durante décadas un sistema de concesiones que ha sido clave para atraer inversión y dinamizar la exploración minera, permitiendo la participación de empresas de distintos tamaños y la tramitación constante de petitorios a través del Ingemmet. A juicio del gremio, alterar ese marco sin una visión integral podría debilitar uno de los pilares de competitividad del sector.
Para el IIMP, el principal cuello de botella de la minería peruana no está en el régimen de concesiones, sino en la tramitología. Ortiz sostuvo que actualmente desarrollar un proyecto minero puede implicar más de 200 autorizaciones y la participación de más de 30 entidades públicas, lo que en la práctica puede extender los plazos de desarrollo por más de 30 años. En ese escenario, reducir plazos de concesión sin simplificar permisos no solo sería insuficiente, sino que añadiría un nuevo factor de incertidumbre.
El gremio considera que este tipo de señales resulta especialmente delicado en un contexto de creciente demanda global por minerales, donde países mineros compiten por atraer capital hacia exploración y nuevos desarrollos. Desde esa perspectiva, cualquier ajuste regulatorio que afecte la estabilidad y predictibilidad de las reglas de juego podría impactar la competitividad del Perú frente a otras jurisdicciones.
Ortiz planteó que el país no necesita restringir su sistema de concesiones, sino hacerlo más eficiente. En concreto, propuso avanzar en la simplificación de procesos, la reducción de tiempos de aprobación y el fortalecimiento de la institucionalidad, con el objetivo de generar mayor confianza y atraer nuevas inversiones mineras.
La postura del IIMP se enmarca en una línea que el propio gremio ha sostenido en otras publicaciones recientes, donde ha defendido el sistema de concesiones como un elemento central para la competitividad minera del Perú. En febrero de 2025, por ejemplo, el instituto ya había publicado una columna bajo el título “Concesiones mineras: un pilar de competitividad”, reforzando esa misma visión.
Con esta advertencia, el IIMP vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo para la minería peruana: si el foco regulatorio debe estar en restringir concesiones o en destrabar el complejo entramado de permisos que hoy frena el avance de los proyectos. Para el gremio, la prioridad debiera estar en lo segundo, si el país quiere mantener su atractivo para la inversión minera de largo plazo.
Fuente Reporte Minero

