El Senado de Estados Unidos aprobó por 50 votos a favor y 49 en contra una resolución que revierte la moratoria minera impuesta en 2023 sobre terrenos públicos del norte de Minnesota, una decisión que destraba uno de los principales obstáculos para el desarrollo de Twin Metals, el controvertido proyecto de cobre, níquel y cobalto respaldado por Antofagasta plc. La medida ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes y ahora será enviada al presidente Donald Trump, quien, según reportes de prensa, se espera que la promulgue.
La resolución deja sin efecto una prohibición de 20 años que cubría cerca de 225.000 acres del Superior National Forest, en una zona próxima a la frontera con Canadá y dentro de la cuenca del área silvestre de Boundary Waters, una de las más sensibles ecológicamente de Norteamérica. Con ello, se restablece el acceso a arriendos mineros federales en una zona clave para el desarrollo de minerales considerados críticos para la electromovilidad, las energías renovables y aplicaciones industriales estratégicas.
Twin Metals vuelve a escena en la agenda minera de Estados Unidos
La decisión representa un impulso relevante para Twin Metals Minnesota, filial vinculada a Antofagasta plc, que busca desarrollar un yacimiento subterráneo de cobre, níquel y cobalto en el denominado Duluth Complex, una formación geológica reconocida por sus minerales sulfurados. De concretarse, el proyecto se convertiría en la primera mina subterránea de Minnesota desde 1967 y en la próxima gran operación de níquel de Estados Unidos, justo cuando la única mina activa del país en ese segmento se acerca al cierre hacia fines de la década.
Los defensores del proyecto sostienen que su desarrollo ayudaría a reforzar el suministro interno estadounidense de minerales críticos, en un contexto de creciente competencia geopolítica y fuerte presión por asegurar materias primas para baterías, vehículos eléctricos y tecnologías limpias. Reuters indicó además que la reversión de la moratoria, bajo el mecanismo usado en el Congreso, dificultaría que futuros gobiernos reinstalen una prohibición similar.
El proyecto aún debe enfrentar permisos y evaluación ambiental
Pese al respaldo legislativo, Twin Metals todavía se encuentra lejos de iniciar construcción. El proyecto deberá volver a atravesar procesos de permisología federal y estatal, además de revisiones ambientales y eventuales disputas judiciales. La aprobación del Senado no implica luz verde automática para la mina, sino que despeja una barrera política y regulatoria relevante.
La zona donde se emplazaría el proyecto, cercana a la ciudad de Ely, ha sido objeto de un largo debate en Estados Unidos debido a su proximidad con Boundary Waters Canoe Area Wilderness, una extensa red de lagos, ríos y bosques boreales altamente valorada por su biodiversidad, recreación al aire libre y sensibilidad hídrica. En 2023, la administración de Joe Biden había justificado la prohibición minera precisamente por razones ambientales y por el valor económico asociado al turismo y las actividades recreativas de la zona.
Críticas ambientales marcan el debate sobre el proyecto de Antofagasta
La reversión de la moratoria también reactivó la oposición de organizaciones ambientalistas y de algunos legisladores demócratas, quienes advierten que la minería de sulfuros en esa cuenca podría generar drenaje ácido y dañar de forma permanente un sistema interconectado de aguas considerado único en Norteamérica. Además, parte de las críticas apuntan al eventual impacto sobre ecosistemas, actividades recreativas y zonas utilizadas por comunidades indígenas para la recolección de arroz silvestre.
Así, el caso Twin Metals vuelve a instalarse como uno de los proyectos más emblemáticos de la discusión global entre seguridad de suministro de minerales críticos y resguardo ambiental. Para Antofagasta plc, la votación del Senado representa una señal política favorable en uno de los mercados más estratégicos para el cobre y los metales vinculados a la transición energética. Pero el avance efectivo de la iniciativa seguirá dependiendo de una compleja tramitación regulatoria y de un debate ambiental que continúa lejos de cerrarse.
Fuente Reporte Minero

