El cobre cerró la semana con un alza superior al 5%, impulsado por una combinación de recuperación de la demanda china y señales estructurales de tensión en la oferta de concentrado a nivel global. El índice SAVANT de Earth-i, que monitorea mediante satélites cerca del 95% de la capacidad mundial de fundición, registró en marzo una capacidad inactiva global del 11,7%, mejorando desde el 14,3% de enero —el peor dato desde que comenzó el seguimiento hace casi una década.
El motor del avance fue China, donde la capacidad activa de fundición llegó a un récord histórico de 10,73 millones de toneladas. Al mismo tiempo, los cargos de tratamiento y refinación (TC/RC) se han hundido en territorio profundamente negativo, comprimiendo los márgenes de los fundidores fuera de Asia y reconfigurando la estructura de costos del segmento intermedio de la cadena del cobre.
Precio del cobre recupera terreno y apunta al máximo histórico de enero
Los futuros de mayo en el COMEX de Nueva York cerraron el viernes en US$6,11 por libra, equivalente a US$13.480 la tonelada, nivel que no se veía desde hace diez semanas. El máximo absoluto de cierre fue registrado a fines de enero de 2026, jornada previa al inicio del conflicto en Irán, que disrumpió temporalmente el flujo de concentrado y ácido sulfúrico desde la región. La recuperación de esta semana sitúa al metal a menos de un 2% de ese umbral histórico.
El precio del cobre superó brevemente los US$14.500 la tonelada en operaciones intradía durante enero de 2026, impulsado por disrupciones de oferta en varios yacimientos importantes y por la acumulación de inventarios en Estados Unidos ante la incertidumbre arancelaria.
China bate récord de capacidad activa de fundición en marzo
La lectura de marzo del índice SAVANT de Earth-i revela una dinámica de recuperación sostenida en el segmento de fundición chino. El subíndice de capacidad inactiva en China cayó 1,1 puntos porcentuales hasta apenas el 3,9%, el nivel más ajustado del año. Sumado a la expansión continua de infraestructura de fundición en el continente, esto se tradujo en una capacidad activa récord de 10,73 millones de toneladas, más de 775.000 toneladas por encima del dato de un año atrás y 1,49 millones de toneladas sobre el promedio trienal.
Earth-i atribuye esta mejora a la recuperación de la actividad aguas abajo, tras un período de «huelga de compradores» que deprimió las importaciones internacionales de cobre refinado en respuesta a los precios récord de enero.
Fundiciones fuera de China bajo presión: Irán, Australia y el hemisferio occidental
Fuera de China, la imagen es significativamente más débil. En Irán, dos fundidoras con capacidad combinada de 400.000 toneladas anuales permanecen fuera de operación, con paros que exceden sus ventanas históricas de mantenimiento programado. En Australia, la fundición de Mount Isa en Queensland —con 300.000 toneladas anuales de capacidad— mantiene su interrupción prolongada, lo que contribuye a que el subíndice de inactividad para Asia y Oceanía se ubique en 18,7%, muy por encima de su promedio trienal del 5,7%.
El hemisferio occidental registra el peor desempeño relativo: el subíndice de capacidad inactiva en América del Norte escaló 10,3 puntos en marzo hasta el 32,3%, superando a América del Sur, que se ubica en el 27,4%. Europa, en contraste, se mantiene como la región con menor inactividad promedio, en 6,2%.
Un factor relevante en la rentabilidad de las fundidoras chinas es el precio del ácido sulfúrico, un subproducto clave del proceso pirometalúrgico. El precio FOB China del ácido sulfúrico alcanzó US$210 la tonelada en abril, un alza del 74% desde enero, atribuida a las disrupciones de suministro derivadas del conflicto en Irán. Este salto de precio permite a los operadores chinos compensar parcialmente el deterioro de los TC/RC, asegurando márgenes en el corto plazo mientras el mercado de concentrado permanece estructuralmente apretado.
Los smelters que tienen acceso a concentrado rico en subproductos y están equipados para maximizar sus recuperaciones siguen generando utilidades robustas, compensando las pérdidas derivadas de los bajos TC/RC.
TC/RC en territorio negativo récord: la presión sobre el segmento intermedio
La contracción del mercado de concentrado ha llevado los cargos de tratamiento y refinación a niveles sin precedentes. Las últimas licitaciones en el mercado spot cerraron en torno a –US$78,50 la tonelada y –7,85 centavos la libra según Platts (S&P Global), en un viraje dramático desde el valor positivo de US$50 la tonelada registrado en enero de 2024.
El benchmark anual de TC/RC, basado en el acuerdo entre Antofagasta y las principales fundidoras chinas, se fijó en US$0 la tonelada en enero de 2026, el nivel más bajo jamás negociado en contratos anuales. Esta dinámica presiona especialmente a los fundidores fuera de China que no cuentan con integración vertical ni con subproductos de alto valor para amortiguar el impacto.
Batu Hijau y Kamoa-Kakula: dos eventos que agravan la escasez de concentrado
La presión sobre los TC/RC no cede. El permiso de exportación de concentrado de la mina Batu Hijau de Indonesia está programado para expirar a fines de abril, lo que podría reducir aún más el flujo disponible hacia fundidoras internacionales. En paralelo, la fundidora de Kamoa-Kakula en la República Democrática del Congo —con capacidad de 500.000 toneladas anuales— inició producción de ánodos a fines de 2025 y absorbe concentrado producido localmente, retirándolo del mercado de exportación.
Ambos factores operan en la misma dirección: menos concentrado disponible para fundidores fuera del eje China-África, lo que sostiene la presión bajista sobre los TC/RC y apuntala la ventaja competitiva de los operadores integrados.
Déficit estructural y demanda de largo plazo: el telón de fondo del rally
El repunte de precios no ocurre en el vacío. La demanda de cobre para tecnologías de energía limpia podría llevar el consumo refinado global a 33 millones de toneladas hacia 2035 y a 37 millones hacia 2050, según la Agencia Internacional de Energía.
A ese vector se suman los centros de datos para inteligencia artificial, la expansión de redes eléctricas y el gasto en defensa, todos intensivos en cobre. En paralelo, la oferta minera crece lentamente por caída de leyes de mineral, dificultades de permisología y conflictos sociales —particularmente en nuestro país y Perú, que en conjunto aportan cerca del 40% de la producción mundial. El mercado opera, por tanto, en un régimen donde cada disrupción puntual —una mina paralizada, un permiso vencido, un conflicto regional— se amplifica sobre una base de oferta ya estructuralmente ajustada.
Fuente Reporte Minero

