El mercado global del aluminio atraviesa un evento de tipo “cisne negro”, luego de que el conflicto en Medio Oriente provocara interrupciones en el suministro que podrían generar una escasez significativa del metal durante 2026, según el principal analista de metales de la firma de trading de commodities Mercuria.
El jefe de investigación de metales y minería de Mercuria, Nick Snowdon, afirmó que la magnitud de la disrupción podría convertirse en el mayor shock de oferta que haya enfrentado el mercado de metales base desde el año 2000. El especialista advirtió que el déficit podría alcanzar al menos 2 millones de toneladas métricas hacia fines de este año.
La región de Medio Oriente concentra alrededor de 7 millones de toneladas anuales de capacidad de fundición de aluminio, equivalente a cerca del 9% de la oferta mundial estimada para 2026, lo que la convierte en un actor clave en el abastecimiento global del metal.
El aluminio es un insumo esencial para industrias estratégicas como transporte, construcción, envases y manufactura, por lo que las restricciones de suministro podrían tener impactos relevantes en diversas cadenas productivas.
Las preocupaciones por el suministro ya han impulsado un repunte en los precios en la Bolsa de Metales de Londres (LME), donde el aluminio alcanzó un máximo de cuatro años de US$3.672 por tonelada el 16 de abril, reflejando la creciente tensión en el mercado ante posibles interrupciones prolongadas.
De acuerdo con Mercuria, el déficit proyectado resulta especialmente relevante al compararlo con los inventarios disponibles. El faltante estimado de 2 millones de toneladas contrasta con cerca de 1,5 millones de toneladas de inventarios visibles y poco más de 3 millones de toneladas de existencias globales totales, incluyendo inventarios no visibles, lo que deja un margen limitado de respuesta ante una eventual profundización de la crisis.
El déficit podría ampliarse si el conflicto se prolonga y se ven afectadas las exportaciones de alúmina, materia prima fundamental para la producción de aluminio, hacia las fundiciones ubicadas en el Golfo.
La oferta proveniente de Medio Oriente es difícil de reemplazar en el corto plazo. China, el mayor productor mundial de aluminio, mantiene un límite anual de producción cercano a 45 millones de toneladas, mientras que Estados Unidos y Europa cuentan con escasa capacidad ociosa que pueda reactivarse rápidamente.
Estados Unidos y Europa figuran entre los mercados más expuestos debido a su dependencia de importaciones y sus bajos niveles de inventarios. El año pasado, el 22% de las 3,4 millones de toneladas de aluminio primario y aleaciones importadas por Estados Unidos provinieron de Medio Oriente. En el caso de Europa, la región representó aproximadamente 18,5% de sus importaciones, equivalentes a cerca de 1,2 millones de toneladas.
La presión también se ha reflejado en las primas físicas del metal. En Estados Unidos, la prima Midwest alcanzó un récord de US$1,14 por libra, equivalente a US$2.521,5 por tonelada, mientras que en Europa la prima duty-paid llegó a un máximo cercano a cuatro años de US$599 por tonelada.
En este contexto, el mercado del aluminio enfrenta un escenario de alta volatilidad, con inventarios ajustados y una creciente incertidumbre sobre la duración del conflicto. Según Mercuria, incluso si parte de la producción logra normalizarse en el corto plazo, la fragilidad de la cadena de suministro podría mantener el mercado en déficit durante el resto del año.
Fuente Reporte Minero

