Aguas Nuevas impulsa la desalación como eje clave para la seguridad hídrica en el norte de Chile

Con más de dos décadas de experiencia en desalación, la empresa Aguas Nuevas ha sido protagonista en la incorporación de esta tecnología como una solución estructural frente a la escasez hídrica en el norte de Chile. La compañía ha expandido su presencia en distintas etapas del desarrollo de proyectos, desde evaluación ambiental hasta operación y mantenimiento.

Hoy, la desalación se posiciona como una fuente confiable de agua en regiones históricamente afectadas por la sequía. Ciudades como Antofagasta ya cuentan con un abastecimiento 100% basado en agua de mar desalinizada, mientras que localidades como Caldera, Chañaral, Tocopilla y Copiapó también dependen en distinta medida de esta tecnología. Este avance ha permitido asegurar el suministro para consumo humano y apoyar el desarrollo productivo en zonas con severas limitaciones hídricas.

En este contexto, Aguas Nuevas avanza en la tramitación ambiental de un nuevo proyecto: una planta desaladora para la ciudad de Arica. La iniciativa contempla una capacidad de producción de 200 litros por segundo y se ubicaría en el sector sur de la ciudad, con captación en Arenillas Negras. El proyecto busca enfrentar la creciente demanda de agua potable, el descenso sostenido de los acuíferos y el riesgo de intrusión salina en las fuentes subterráneas.

Actualmente, la propuesta se encuentra en fase de evaluación ambiental, y la empresa trabaja junto a autoridades regionales en la definición de un modelo de financiamiento que evite trasladar los costos a los usuarios, siguiendo experiencias previas donde el Estado ha asumido la inversión.

El desarrollo de esta nueva planta también abrirá oportunidades para proveedores y contratistas, especialmente a nivel local.

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Fuente Portal Minero