Permisología minera: proyectos pueden tardar hasta 11 años y superar en 2,7 veces los plazos legales

La permisología se ha posicionado como un factor relevante en el desarrollo de proyectos mineros en Chile. Más allá de los plazos formales, los tiempos asociados a la obtención de autorizaciones pueden incidir en la planificación de las inversiones y en la competitividad del país frente a otros mercados.

Actualmente, un proyecto minero puede requerir entre 600 y 2.000 permisos para su ejecución, con tiempos de tramitación que pueden extenderse entre 5 y hasta 11 años en iniciativas de mayor envergadura. Esto implica superar en hasta 2,7 veces los plazos legales establecidos, generando retrasos en el inicio de operaciones y un aumento significativo en los costos asociados.

“Estamos viendo procesos que se extienden mucho más allá de lo previsto, lo que no solo retrasa la entrada en operación, sino que también afecta la inversión y la competitividad, ya que muchas compañías optan por acortar contratos o incluso evaluar otros países para lograr concretar sus inversiones”, afirma Pedro Feres, gerente comercial de m-risk.

Desde m-risk explican que los principales retrasos se concentran en permisos sectoriales específicos, como concesiones marítimas (con plazos promedio de hasta 53 meses), autorizaciones para obras hidráulicas mayores por parte de la Dirección General de Aguas (39 meses) y servidumbres de Bienes Nacionales (28 meses). A esto se suma la alta complejidad técnica de los procesos, los elevados índices de rechazo y la falta de coordinación entre organismos, factores que terminan extendiendo los tiempos más allá de lo establecido por la normativa.

“Uno de los mayores desafíos es la falta de trazabilidad en la gestión de permisos. Cuando la información está dispersa, aumentan los errores, los rechazos y las duplicidades. Integrar datos en una plataforma única permite anticipar riesgos, monitorear vencimientos y asegurar el cumplimiento en tiempo real, lo que puede reducir los plazos de tramitación entre un 25% y un 40%”, explica Feres.

Por lo tanto, la gestión de datos se posiciona como un factor clave para mejorar la eficiencia del sistema. La posibilidad de centralizar información, automatizar procesos y anticipar observaciones no solo permite acelerar la aprobación de proyectos, sino también evitar multas, judicializaciones y retrasos operativos.  “El desafío va más allá de destrabar proyectos, se deben ejecutar de manera eficiente y dentro de los plazos. La capacidad de anticipar riesgos y gestionar permisos con trazabilidad será cada vez más determinante para la competitividad de la industria minera en Chile”, concluye Feres.

Fuente Portal Minero