La industria minera global enfrenta crecientes presiones en costos y suministro de insumos clave, producto de las disrupciones logísticas derivadas del conflicto en Medio Oriente, con impactos directos en la producción de cobre y otros minerales estratégicos.
Minería global: interrupciones en insumos críticos
Las tensiones geopolíticas han comenzado a afectar el acceso a insumos esenciales para la actividad minera, especialmente diésel y azufre, este último clave para la producción de ácido sulfúrico.
Ambos elementos son fundamentales en la operación de faenas mineras, particularmente en procesos hidrometalúrgicos como el SX-EW, ampliamente utilizado en la producción de cobre.
El conflicto ha generado cuellos de botella en la cadena de suministro, encareciendo los costos y tensionando la logística global.
Ácido sulfúrico: riesgo directo para producción de cobre
El azufre —y por extensión el ácido sulfúrico— es un insumo crítico para cerca del 17% de la producción mundial de cobre, lo que lo convierte en un factor estratégico para la industria.
El Medio Oriente concentra cerca de la mitad del comercio marítimo de azufre, por lo que cualquier disrupción en la región tiene efectos inmediatos en los mercados.
Los precios del azufre han mostrado fuertes alzas, alcanzando niveles cercanos a US$1.200 por tonelada, duplicando valores previos al conflicto, con operaciones reportando incluso precios superiores.
África: mayor exposición por dependencia logística
Países como la República Democrática del Congo y Zambia enfrentan una alta exposición, debido a su dependencia de importaciones de ácido sulfúrico y diésel.
En estos mercados, algunas operaciones ya han comenzado a reducir producción ante dificultades para asegurar suministro a precios competitivos.
La disponibilidad limitada de inventarios —en algunos casos de apenas un mes— incrementa la vulnerabilidad operativa.
Chile y China: presión adicional en la cadena de suministro
El escenario se complejiza con la decisión de China de restringir exportaciones de ácido sulfúrico, lo que podría retirar hasta un 10% del mercado marítimo global.
Para Chile, principal productor de cobre, el impacto es relevante, considerando que una parte significativa del ácido utilizado proviene de importaciones.
Se estima que hasta 200.000 toneladas de producción podrían verse afectadas si las restricciones se mantienen, introduciendo presión adicional en el mercado global.
Diésel: impacto transversal en costos operacionales
El diésel, principal combustible en operaciones mineras, también enfrenta restricciones de oferta y aumentos de precio. Este factor impacta especialmente a la minería a cielo abierto, elevando costos en actividades de extracción, transporte y logística.
Grandes productores han estimado aumentos cercanos al 5% en costos operacionales, mientras que en mercados más aislados el problema se extiende a la disponibilidad física del combustible.
Grandes vs. pequeños productores: capacidad de resiliencia
Las grandes compañías mineras han logrado mitigar parcialmente los impactos mediante contratos de suministro y coberturas de precios.
Sin embargo, los productores de menor escala enfrentan mayores dificultades, con menor capacidad de negociación y mayor exposición a la volatilidad de los insumos.
Esto podría generar ajustes en la producción global si las condiciones se prolongan.
Mercado del cobre: presión alcista en precios
El contexto de restricciones en insumos se suma a un escenario de alta demanda, impulsando expectativas de precios al alza. El cobre ya ha registrado incrementos significativos en los últimos meses, acercándose a máximos históricos, en un entorno donde cualquier disrupción adicional podría tensionar aún más el mercado.
Fuente Reporte Minero

