Con el objetivo de maximizar la recuperación de cobre y fortalecer su cadena de valor, Codelco División El Teniente realizó el seminario técnico ConcentraDET, instancia que reunió a equipos de ingeniería, mantenimiento y operaciones de la gerencia de Plantas.
La iniciativa busca unificar criterios operativos en etapas críticas como molienda y flotación, promoviendo una producción más eficiente, segura y sustentable frente a los actuales desafíos de la industria minera.
Lenguaje común para mejorar la competitividad
El primer encuentro permitió establecer una base técnica compartida entre distintas áreas de la operación, con foco en elevar los estándares de competitividad, seguridad y mejora continua.
“Buscamos compartir un lenguaje técnico que facilite un entendimiento común e ir por objetivos que apalanquen el negocio. Necesitamos conectar con quienes operan los equipos, construyendo confianzas técnicas desde la humildad y el respeto, para impulsar la optimización de los procesos”, explicó Andrés Lobos, ingeniero de Procesos y gestor de la iniciativa.
Estandarización y mejora continua
Uno de los principales énfasis del seminario fue la necesidad de estandarizar conocimientos y fortalecer la conexión entre las distintas etapas del proceso productivo.
En ese sentido, comprender cómo una variable en la molienda puede impactar directamente en la flotación y en la calidad del concentrado final permite anticiparse a desviaciones y tomar mejores decisiones operacionales.
“Debemos estandarizar el conocimiento, tener un lenguaje común que nos permita dialogar y buscar oportunidades de mejora sobre realidades y datos duros, no sobre opiniones ni prejuicios”, señaló Pedro Molinet, director corporativo de Plantas Metalúrgicas, quien expuso sobre variables críticas del proceso de molienda SAG y convencional.
Cadena de valor integrada
La interconexión entre áreas fue otro de los ejes abordados durante el encuentro. Para los equipos técnicos, una mirada integrada del proceso permite generar un producto de mayor calidad y fortalecer la eficiencia de toda la operación.
“Muchas veces los procesos de aguas abajo desconocen lo que pasa aguas arriba, pero la molienda tiene un impacto directo en la flotación, el espesamiento y el filtrado. Solo así generamos un producto de calidad que sea vendible. Es vital estar interconectados entre las áreas y en eso aporta este seminario”, detalló Danilo Martínez, ingeniero de la Superintendencia de Ingeniería de Procesos.
Por su parte, Carla Muñoz, jefa de Ingeniería de Procesos, enfatizó que todas las áreas cumplen un rol dentro de la cadena de valor.
“Todos buscamos optimizar la producción de cobre fino, no tener accidentes y entregar un producto de calidad. Para eso, cada área debe ver cuál es su rol y cómo ayudar a mejorar las condiciones del compañero”, aseguró.
Tecnología y datos para el control operacional
El seminario también abordó la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar el control de la operación y responder en tiempo real a las variaciones del mineral.
Entre las innovaciones destacadas se encuentra la implementación del equipo FR-X, basado en fluorescencia de rayos X, que permitió reducir el tiempo de entrega de datos metalúrgicos críticos de ocho a solo dos horas.
Asimismo, la automatización cumple un rol central mediante sistemas de control avanzado DCS, que transforman los datos de los equipos en información útil para operadores y metalurgistas.
“Abordamos cómo los sistemas de información toman los datos directos y los transforman en una utilidad que se presenta a los operadores y metalurgistas para gestionar mejor los procesos diarios”, puntualizó Héctor Ferreira Estrada, ingeniero de la Unidad de Automatización y Control.
Fuente Reporte Minero

