Fondos globales apuestan por minería y metales ante nuevo ciclo de materias primas

Los grandes administradores de fondos están anticipando un rally sostenido en minería y metales, en medio de una fuerte entrada de capitales al sector impulsada por la infraestructura para inteligencia artificial, el aumento del gasto en defensa y una rotación desde acciones tecnológicas de alta valorización hacia activos reales.

De acuerdo con datos de ETFGI citados por Reuters, los activos bajo gestión en fondos cotizados mineros se duplicaron con creces, pasando de US$37.000 millones a US$87.400 millones al 31 de marzo. Solo durante el primer trimestre, los inversionistas ingresaron US$8.240 millones al sector minero, marcando un giro de US$10.800 millones respecto del mismo periodo de 2025, cuando se registraron salidas por US$2.520 millones.

Minería gana terreno frente a la tecnología

El cambio de apetito inversor ocurre en un contexto de caída en acciones tecnológicas. El índice tecnológico estadounidense de Morningstar retrocedió 9% en el primer trimestre, mientras que compañías mineras como BHP y Rio Tinto alcanzaron máximos históricos durante el año.

Evy Hambro, gestor de portafolio de BlackRock, señaló a Reuters que el capital está comenzando a rotar desde acciones tecnológicas de alta valoración hacia activos duros, en lo que calificó como “las primeras etapas de un superciclo de commodities”.

Según el ejecutivo, la intensidad material del crecimiento económico está aumentando, impulsada por inversiones en redes eléctricas, centros de datos, vehículos eléctricos, estaciones de carga e infraestructura estratégica.

Cobre, aluminio y metales críticos al centro de la demanda

A diferencia del auge de materias primas de los años 2000, liderado por la urbanización de China, este nuevo ciclo tendría una base más diversificada. La demanda provendría de múltiples frentes: inteligencia artificial, electrificación, defensa, transición energética e infraestructura.

En ese escenario, el cobre aparece como uno de los metales más relevantes. Fondos vinculados al cobre captaron US$198 millones en marzo, mientras que el oro mostró toma de ganancias pese al contexto geopolítico.

Para algunos inversionistas, esta señal refleja que el mercado está apostando por una respuesta de economía real ante las tensiones internacionales, con mayores inversiones en seguridad energética, redes, acero, cobre y tierras raras.

BHP y Rio Tinto concentran el interés del mercado

Las grandes mineras diversificadas, como BHP y Rio Tinto, se posicionan en el cruce de varias tendencias de demanda. Su exposición a cobre, aluminio y otros metales industriales las convierte en vehículos atractivos para inversionistas que buscan capturar el crecimiento asociado a centros de datos, electrificación y aplicaciones industriales.

Además, el sector aún cotiza con valorizaciones inferiores a las observadas en ciclos anteriores. Según el reporte, las principales compañías mineras transan entre 7 y 8 veces EV/EBITDA, por debajo de los múltiplos cercanos a 14 veces registrados durante el auge de 2008-2010.

Mercados pequeños, alta volatilidad

Pese al optimismo, los analistas advierten que el tamaño relativamente reducido de los mercados de metales puede amplificar la volatilidad. Las entradas masivas de capital pueden acelerar subidas de precios, pero también provocar correcciones abruptas si cambia el sentimiento de los inversionistas.

El sector minero sigue representando una porción menor del mercado accionario global. Las cinco mayores compañías mineras equivalen apenas al 0,4% del índice MSCI ACWI, frente al 16,8% que representan las cinco principales tecnológicas.

Riesgos inflacionarios y presión sobre la oferta

El renovado interés por minería, energía y activos reales también podría tener efectos sobre la inflación. Si los flujos de inversión aceleran los precios de metales y energía, podrían aumentar las presiones sobre costos industriales y afectar el crecimiento global.

Aun así, para parte del mercado, la tesis de largo plazo sigue siendo favorable. La combinación de transición energética, inteligencia artificial, defensa y restricciones de oferta refuerza la idea de que los metales industriales, especialmente el cobre, podrían enfrentar un ciclo prolongado de demanda estructural.

Fuente Reporte Minero