Las acciones de Sherritt International registraron una fuerte caída este jueves luego de que la compañía anunciara la suspensión inmediata de su participación directa en operaciones conjuntas en Cuba, como consecuencia del endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Los títulos de la minera canadiense llegaron a desplomarse hasta un 30% durante la jornada bursátil en Toronto, reflejando la preocupación de los inversionistas frente al impacto que tendrán las nuevas restricciones sobre uno de los pilares históricos del negocio de la empresa.
Sherritt informó además que comenzó la repatriación de trabajadores canadienses desde Cuba y confirmó la salida inmediata de los directores Brian Imrie, Richard Moat y Brett Richards de su directorio.
Sanciones de EE.UU. golpean directamente al negocio minero en Cuba
La crisis se produce tras la expansión de las sanciones impulsadas por el presidente Donald Trump contra sectores estratégicos de la economía cubana.
A comienzos de mayo, Washington amplió las restricciones para incluir a actores extranjeros vinculados a las industrias de minería y metales, energía, defensa, servicios financieros y seguridad en Cuba.
Las medidas amenazan directamente el modelo de negocios de Sherritt, compañía que durante décadas ha mantenido una fuerte presencia en la isla a través de su participación del 50% en la operación de níquel y cobalto Moa, además de su participación en la empresa energética Energas S.A.
La minera canadiense reconoció que el nuevo escenario geopolítico modificó radicalmente sus condiciones operacionales y obligó a adoptar medidas inmediatas para proteger a sus trabajadores y preservar valor para los accionistas.
Níquel y cobalto: minerales críticos en riesgo
Sherritt es uno de los productores reconocidos de níquel y cobalto de alta pureza, minerales considerados clave para la fabricación de baterías, vehículos eléctricos y tecnologías asociadas a la transición energética.
La operación Moa en Cuba procesa mineral laterítico y posteriormente envía material intermedio hacia la refinería de Fort Saskatchewan, en Alberta, Canadá, donde se obtienen productos refinados destinados a mercados internacionales.
Sin embargo, la continuidad de esa cadena de suministro comienza a verse amenazada.
La compañía señaló que su refinería canadiense continuará operando temporalmente utilizando inventarios existentes, aunque dichos suministros podrían agotarse hacia mediados de junio.
Analistas del mercado advierten que una paralización prolongada podría aumentar la presión sobre el suministro global de cobalto, especialmente en un contexto de creciente demanda vinculada a la electromovilidad y almacenamiento energético.
Crisis energética en Cuba agrava el escenario
El deterioro operacional ya venía afectando a Sherritt desde comienzos de año debido a la crisis energética que atraviesa Cuba.
La empresa había advertido en febrero sobre el riesgo de interrupciones en Moa tras la suspensión de envíos de petróleo venezolano hacia la isla, situación que dejó a Cuba enfrentando severos problemas de abastecimiento de combustible.
Posteriormente, la administración Trump firmó nuevas órdenes ejecutivas imponiendo aranceles y restricciones a países que suministren petróleo a Cuba, intensificando aún más la presión económica sobre el gobierno cubano.
Relación histórica con Cuba genera tensiones con Washington
Los vínculos de Sherritt con Cuba han sido históricamente motivo de conflicto con Estados Unidos.
Durante la aplicación de la Ley Helms-Burton en la década de 1990, ejecutivos de la minera canadiense fueron incluso vetados de ingresar a territorio estadounidense debido a sus operaciones en la isla.
Fundada en 1927, Sherritt consolidó su presencia en Cuba en 1994 tras la creación de la joint venture Moa junto a General Nickel Company. Durante el auge de los commodities de fines de los años 2000, la minera alcanzó una valorización cercana a los C$5.000 millones.
Hoy, en cambio, enfrenta uno de los escenarios más complejos de su historia, marcado por tensiones geopolíticas, incertidumbre regulatoria y riesgos operacionales que ponen en duda el futuro de sus activos en Cuba.
Mercado sigue atento a resultados financieros
La compañía tiene previsto reportar sus resultados financieros la próxima semana, instancia que será observada de cerca por inversionistas y analistas para evaluar el impacto económico concreto de las sanciones y las perspectivas de continuidad operacional.
El caso de Sherritt refleja además cómo la geopolítica y las disputas internacionales por minerales críticos están comenzando a redefinir el panorama de la minería global, especialmente en mercados estratégicos vinculados al níquel y cobalto.
Fuente Reporte Minero

