Las ventas directas de diésel desde productores hacia grandes consumidores industriales en Brasil registraron un fuerte aumento durante el primer trimestre de 2026, luego de que Petrobras firmara un acuerdo de suministro con Vale para abastecer operaciones mineras en el estado de Minas Gerais.
El crecimiento de esta modalidad de comercialización provocó cuestionamientos por parte de las distribuidoras de combustible, que denuncian posibles distorsiones competitivas y regulatorias dentro del mercado brasileño.
Según documentos de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) citados por Reuters, las ventas directas de diésel B —mezclado con el porcentaje obligatorio de biodiésel— alcanzaron 22,39 millones de litros entre enero y marzo de 2026, frente a apenas 1,1 millones de litros registrados el trimestre anterior.
De ese total, Minas Gerais concentró cerca de 19,49 millones de litros, equivalentes a casi el 90% de las ventas directas reportadas en el período.
Distribuidoras acusan ventajas regulatorias
La Sindicom, asociación que representa a distribuidoras como Vibra Energia, Raízen y Ultrapar, envió cartas a la ANP cuestionando el modelo de ventas directas.
El gremio argumenta que los productores de combustibles no están obligados a adquirir créditos de descarbonización conocidos como CBios bajo el programa RenovaBio, mientras que las distribuidoras sí deben cumplir con esa exigencia.
“Las ventas directas de combustibles fósiles por parte de productores hacia grandes consumidores ocurren de forma asimétrica respecto de las distribuidoras”, señaló Sindicom.
El programa RenovaBio forma parte de la política brasileña para incentivar biocombustibles y reducir emisiones de carbono en el sector energético.
Petrobras busca acercarse al consumidor final
Petrobras afirmó que continúa evaluando oportunidades para ampliar las ventas directas a grandes consumidores, siempre dentro de la legislación vigente.
La estatal no confirmó los volúmenes vendidos a Vale, mientras que la minera indicó que el acuerdo se encuentra protegido por cláusulas de confidencialidad.
La estrategia responde además al interés de Petrobras por recuperar presencia directa en el mercado minorista e industrial luego de haber vendido completamente BR Distribuidora —actual Vibra Energia— en 2019.
Ejecutivos de la compañía han señalado previamente que las ventas directas permiten capturar una mayor porción del mercado y mejorar márgenes reduciendo intermediarios.
Debate sobre regulación y transición energética
La controversia refleja las crecientes tensiones dentro del mercado brasileño de combustibles, especialmente en torno al equilibrio entre liberalización, competencia y metas de descarbonización.
El aumento de ventas directas podría modificar la dinámica de abastecimiento para grandes consumidores industriales, particularmente sectores intensivos en energía como minería e industria pesada.
Al mismo tiempo, el caso abre un debate sobre cómo deberían distribuirse las obligaciones ambientales y regulatorias dentro de la cadena de combustibles en Brasil.
Fuente Reporte Minero

