El precio del cobre registró este lunes su mayor alza en más de un mes y alcanzó un nuevo récord histórico de cierre, pese a la persistente incertidumbre geopolítica asociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El metal rojo subió 2,7% en la Bolsa de Metales de Londres (LME), cerrando en US$13.943 por tonelada, superando el anterior máximo histórico registrado en enero de este año. El avance se produjo incluso después de que el presidente estadounidense Donald Trump rechazara la última propuesta de paz presentada por Irán, manteniéndose el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz.
Mercado prioriza fundamentos de oferta y demanda
Analistas indicaron que el mercado comenzó a desacoplar el precio del cobre de la evolución inmediata del conflicto en Medio Oriente, enfocándose principalmente en factores estructurales de oferta y demanda.
Entre ellos destacan:
- menores inventarios de cobre en China
- restricciones de oferta global
- fuerte demanda ligada a transición energética
- crecimiento de industrias vinculadas a electrificación y defensa
“La guerra entre Estados Unidos e Irán ya no es el principal driver del cobre. Hoy el mercado está concentrado en la estrechez de oferta y la caída de inventarios en China”, señaló Jia Zheng, gerente de trading de Suzhou Chuangyuan Harmony-Win Capital Management.
China sigue impulsando demanda de metales
El mercado también recibió apoyo desde China, luego de conocerse que las exportaciones del país crecieron 14% interanual en abril. Según analistas, el dinamismo de los envíos manufactureros y de tecnologías limpias continúa impulsando el consumo de cobre, aluminio y otros metales industriales intensivos en electrificación.
En lo que va de 2026, el cobre acumula un avance cercano al 12%, consolidándose como uno de los commodities con mejor desempeño del año.
Aluminio y níquel también suben
El rally de los metales industriales se extendió además al aluminio y níquel. El aluminio avanzó más de 2%, apoyado por preocupaciones sobre eventuales interrupciones en fundiciones del Golfo Pérsico ante posibles cierres prolongados del Estrecho de Ormuz.
Morgan Stanley indicó que el largo tiempo requerido para reiniciar fundiciones podría mantener ajustado el mercado incluso en escenarios de desescalada geopolítica. Por su parte, el níquel subió 1,9%, impulsado por riesgos asociados al abastecimiento de azufre utilizado en procesos industriales vinculados a su producción.
Cobre mantiene impulso estructural
El comportamiento del mercado refuerza la visión de distintos bancos y traders respecto a un escenario de largo plazo favorable para el cobre, impulsado por:
- electrificación global
- expansión de redes eléctricas
- crecimiento de centros de datos
- desarrollo de energías renovables
- aumento del gasto en defensa e infraestructura
Analistas de Citigroup señalaron que incluso un eventual cierre prolongado del Estrecho de Ormuz podría fortalecer aún más la resiliencia del cobre debido a la creciente presión estructural sobre la oferta mundial.
Fuente Reporte Minero

