Pamela Payacán, operadora mina en Teniente 8: el autocuidado como cultura en operaciones mineras

Pamela Payacán Moraga lleva casi dos años como operadora mina en el sector Teniente 8 de Codelco, integrándose a un área históricamente masculinizada donde ha logrado dominar el manejo de equipos pesados telecomandados con notable desempeño en seguridad operacional.

Su trayectoria en la División es resultado de un proceso riguroso: ingresó mediante el Programa Aprendices tras superar un año de pruebas, exámenes y entrevistas, sin experiencia previa en maquinaria minera. Siendo una de las primeras mujeres en integrarse al Teniente 8, ha ganado reconocimiento por su versatilidad operativa y su profundo compromiso con la prevención de accidentes.

Operación y dinamismo en terreno

En su rol como operadora de telecomando, Payacán está a cargo de destranque dentro de la mina, responsabilidad que implica vaciar trenes y mantener limpias las vías ferroviarias. Actualmente opera máquinas especializadas como el Rocky —similar a una retroexcavadora para limpieza de vías— y se capacita en el PAI, equipo diseñado para eliminar nieve e hielo de las trazas del tren, evitando descarrilamientos.

«Es un área muy dinámica. Un día estás en telecomando, otro en el Rocky y al siguiente en destranque. La pega pasa rápido porque siempre estás aprendiendo algo nuevo», señaló la operadora, subrayando que la variabilidad de tareas mantiene elevados los estándares de atención en operaciones subterráneas.

Cultura de prevención sin confianza excesiva

Uno de los aportes más relevantes de Payacán a la conversación sobre seguridad minera es su énfasis en que la experiencia no debe traducirse en relajación de protocolos. «En la confianza está el peligro», sostuvo, destacando que cumplir procedimientos sin atajos es tanto autocuidado como responsabilidad colectiva.

«Es fundamental seguir siempre los protocolos para cuidarnos. Uno nunca debe confiarse; no porque lleves mucho tiempo haciendo la misma tarea te vas a descuidar», expresó la operadora, enfatizando que cada paso en la operación minera tiene propósito específico en la cadena de seguridad.

Integración y reconocimiento en faena

El ambiente de trabajo en Teniente 8 ha sido clave en su desarrollo profesional. A pesar de ser de las primeras mujeres en el sector, sus compañeros demostraron disposición para acogerla y capacitarla. «Se dan el tiempo de explicarnos y se preocupan de que las personas nuevas aprendan a hacer bien la pega», valoró Payacán.

Para este período, su compromiso en seguridad es explícito: reforzar la escucha entre equipos, respetar protocolos vigentes, y garantizar el uso permanente de Elementos de Protección Personal. «Espero que sigamos haciendo lo necesario para cuidarnos a nosotros mismos y cuidar a nuestros compañeros», concluyó.

Su testimonio refleja cómo en operaciones mineras de gran escala como las de Codelco, la seguridad es resultado de disciplina individual, capacitación continua y una cultura compartida donde el protocolo nunca es negociable, sin importar la experiencia acumulada en faena.

Fuente Reporte Minero