La desescalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán genera expectativas inmediatas de alivio en los combustibles, pero abre un interrogante más profundo sobre la estructura de precios que prevalecerá en los próximos meses en Chile.
El Ministerio de Hacienda anticipó ajustes significativos: reducción de entre $90 y $100 por litro en bencinas de 93 y 97 octanos, y disminución cercana a $110 en diésel. Sin embargo, el economista Nicolás Román, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), advierte que la caída no será proporcional a la bajada internacional del crudo.
El rol limitado del Mepco en la transmisión de precios
Según Román, el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) limita el traspaso directo de variaciones internacionales a máximo 2,4%. Esto significa que la baja anunciada se distribuiría entre dos componentes: una disminución directa en el precio mayorista que vende Enap (aproximadamente $30) y una reducción del impuesto específico a los combustibles.
«El mecanismo va a ser una baja, que sería aproximadamente de unos $30 —eso es el 2,4% del precio mayorista—, y una disminución del impuesto específico, y con eso se conformaría la baja», detalla el académico.
Persistencia de incertidumbre geopolítica
Más allá del alivio puntual, Román enfatiza que el escenario futuro sigue siendo incierto. «De la guerra sabemos poco, que se está alcanzando un nivel de estabilidad, pero no sabemos qué va a pasar a futuro. Por lo tanto, es muy difícil saber si es que los precios van a volver a normalizarse», advierte.
Un indicador clave es que el petróleo Brent aún se mantiene por sobre los valores previos al conflicto. Esta persistencia sugiere que incluso con una eventual desescalada, los precios internacionales no retornarían a los niveles observados antes de la crisis geopolítica.
Proyección: nueva normalidad con precios más altos
Según el análisis del experto de Uandes, existe un escenario probable de nueva normalidad con precios estructuralmente más altos que en meses anteriores. Esto implicaría que, una vez absorbida la baja inicial, el mercado de combustibles operaría en un piso superior al observado en períodos de relativa estabilidad geopolítica.
El comportamiento futuro dependerá de tres variables críticas: la evolución de un eventual acuerdo EEUU-Irán, la trayectoria del valor internacional del crudo y el funcionamiento del mecanismo local de estabilización de precios en Chile.
Fuente Reporte Minero
