El Ministerio de Ambiente de Panamá informó que la auditoría final realizada a Cobre Panamá, operación suspendida de First Quantum Minerals, concluyó que el proyecto cumple con la mayor parte de sus exigencias ambientales.
El informe, elaborado por Société Générale de Surveillance (SGS), revisó el desempeño legal, fiscal, ambiental y operacional del complejo minero, incluyendo 370 compromisos asociados a su Estudio de Impacto Ambiental Categoría III y a sus programas de gestión ambiental.
Según los antecedentes difundidos, el nivel general de cumplimiento se aproxima al 88%, un resultado que podría remover uno de los obstáculos técnicos en la discusión sobre un eventual reinicio de una de las mayores minas de cobre del mundo.
Brechas en biodiversidad y monitoreo ambiental
Pese al alto nivel de cumplimiento reportado, la auditoría identificó deficiencias en materias como gestión de biodiversidad, restauración ecológica y coordinación del monitoreo ambiental.
El Ministerio de Ambiente sostuvo que los hallazgos no representan fallas estructurales insuperables, sino puntos específicos que requieren seguimiento y acciones correctivas.
El análisis también abordó riesgos ambientales, impactos acumulativos, medidas de mitigación, desempeño de infraestructura y estándares de mantenimiento del proyecto.
Informe incidirá en evaluación del gobierno
El reporte podría tener un rol relevante en la definición del futuro de Cobre Panamá, luego de que el gobierno panameño creara una instancia interinstitucional para analizar las implicancias legales, económicas, técnicas y ambientales de la operación.
La revisión será uno de los insumos para las recomendaciones del grupo y para cualquier decisión más amplia sobre una eventual reapertura del yacimiento.
Desde First Quantum, la compañía sostuvo que el informe puede contribuir a una discusión más informada y basada en evidencia respecto de los próximos pasos del proyecto.
Una operación clave para el cobre mundial
Antes de su paralización, Cobre Panamá era una de las operaciones cupríferas más relevantes del mundo. El complejo incluía dos rajos abiertos, una planta de procesamiento, dos centrales eléctricas y un puerto.
La faena produjo alrededor de 350 mil toneladas de cobre en 2022 y representaba cerca del 5% del PIB de Panamá antes de su cierre.
La operación fue suspendida en 2023, luego de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional el contrato que permitía a First Quantum Minerals operar el proyecto.
Oposición social sigue activa
A pesar del resultado de la auditoría, la oposición a una reapertura continúa siendo significativa en Panamá.
Durante las últimas semanas, manifestantes marcharon en Ciudad de Panamá para rechazar cualquier intento de reactivar la mina y exigir al gobierno del presidente José Raúl Mulino respetar la oposición ciudadana al proyecto.
Las movilizaciones reactivaron tensiones similares a las registradas entre octubre y noviembre de 2023, cuando las protestas masivas derivaron en el cierre de la operación.
First Quantum ha señalado que la suspensión de Cobre Panamá ha tenido un alto costo económico para el país. De acuerdo con estimaciones de la compañía, la paralización habría significado cerca de US$3.500 millones en contribución económica perdida durante los últimos dos años.
El caso se mantiene como uno de los principales focos de tensión entre desarrollo minero, institucionalidad ambiental, licencia social y estabilidad regulatoria en América Latina.
Fuente Reporte Minero
