Chile registra 105 establecimientos sujetos al pago del impuesto verde, con una concentración geográfica clara que refleja la densidad de industrias intensivas en emisiones. Según datos de la Superintendencia del Medio Ambiente, Biobío concentra el 20,95% de estos establecimientos, seguida por Valparaíso con 14,29% y Antofagasta con 13,33%. Esta distribución territorial abre una conversación estratégica sobre cómo transformar el gravamen en catalizador de transición tecnológica industrial.
Juan Pablo Salvo, Gerente de Medio Ambiente de GHD en Chile, sostiene que el impuesto verde no debe entenderse únicamente como una carga económica, sino como una señal regulatoria que impulsa la modernización industrial. «Existen hoy soluciones tecnológicas y de gestión que permiten a las empresas reducir significativamente sus emisiones y, como consecuencia, optimizar su carga regulatoria», señala el ejecutivo.
Las tecnologías disponibles a nivel internacional incluyen electrificación de procesos industriales, sustitución de calderas fósiles por bombas de calor industriales, hornos eléctricos y electrificación de procesos térmicos medios. Estas soluciones generan reducciones significativas de CO₂ cuando se combinan con energía renovable, especialmente relevante en contextos de transición energética como el chileno.
Claudia Merino, Líder de Energía de GHD Chile, explica que el impuesto verde puede ser un habilitador positivo si se complementa con una estrategia clara de transición tecnológica. «Hoy existen soluciones concretas para reducir emisiones, mejorar eficiencia y aumentar la competitividad industrial, especialmente en regiones con alta concentración productiva», agrega Merino.
GHD Advisory ha estructurado estrategias de descarbonización completas para clientes industriales que incluyen levantamiento de emisiones Scope 1, 2 y 3, curvas de costo marginal de abatimiento (MACC) e identificación de tecnologías viables por sector. El enfoque también integra diagnóstico de emisiones, modelación de escenarios de reducción, evaluación costo-beneficio entre pagar impuesto, reducir o compensar, y estructuración técnica de proyectos para acceder al Sistema de Certificación de Emisiones (SCE).
Este análisis técnico y económico permite a industrias en regiones de concentración emisiva decidir si conviene reducir emisiones, compensarlas o rediseñar procesos productivos. En un contexto de presión regulatoria creciente y competitividad global, la descarbonización emerge como estrategia competitiva más que como costo compliance.
Sobre GHD
GHD es una red global de profesionales multidisciplinarios que entrega soluciones integradas en ingeniería y consultoría. En Chile cuenta con más de 25 años de trayectoria, más de 650 colaboradores y presencia en sectores clave como minería, energía, agua, transporte y medio ambiente. La empresa fue fundada en Australia en 1928 y actualmente cuenta con más de 12.000 personas en los cinco continentes.
Fuente Reporte Minero
