Alza tarifaria de julio: qué artefactos consumen más luz en invierno

A partir de este miércoles 1 de julio entra en vigencia un nuevo alza en las tarifas eléctricas, en plena época invernal cuando la demanda energética se intensifica por las bajas temperaturas. El ajuste marca la continuidad del proceso de actualización tarifaria tras años de congelamiento y acumulación de costos en el sistema eléctrico nacional.

Aunque el impacto no será uniforme para todos los hogares debido a diferencias territoriales, distribuidoras y niveles de consumo, la alza genera presión sobre los presupuestos domésticos. Para contener el gasto, resulta estratégico identificar cuáles electrodomésticos concentran la mayor parte del consumo durante los meses más fríos.

Electrodomésticos de alto consumo en invierno

Miguel Torres, ingeniero eléctrico y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes), identifica los principales focos de consumo eléctrico en viviendas durante invierno. «Si pensamos en la época de invierno, una fuente de alto consumo eléctrico podría ser la calefacción», señala.

Según el especialista, los electrodomésticos que mayor impacto generan en las cuentas durante esta temporada son:

• Calefactores eléctricos
• Secador de pelo
• Hervidor de agua
• Microondas
• Horno eléctrico

El costo real de operar un calefactor eléctrico

Para dimensionar el impacto económico real, Torres explica el consumo de una estufa de 1.000 watts: consume 1 kilowatt hora (kWh) por cada hora de uso. El gasto final depende tanto del tiempo de funcionamiento como del valor de la electricidad en cada zona geográfica.

«Para los clientes regulados bajo la tarifa residencial típica (BT1) en el área de concesión del Gran Santiago (donde opera Enel), el valor promedio publicado ronda los $236 por kWh«, detalla el académico.

Con esa tarifa, el cálculo para un hogar del Gran Santiago es:

• Una hora de uso: $236
• Dos horas diarias durante 30 días: $14.160 mensuales

A nivel nacional, el promedio es superior. Según Torres, el valor referencial es de $257,31 por kWh para clientes bajo tarifa residencial típica (BT1). Con esta cifra, el costo de una estufa eléctrica de 1.000 watts se proyecta en:

• Una hora encendida: $257,31
• Dos horas diarias durante un mes: $15.439

Torres enfatiza que el gasto depende directamente de tres variables: la potencia del electrodoméstico, las horas de funcionamiento diario y la tarifa territorial aplicada.

Estrategias para reducir el consumo eléctrico

Frente al escenario de tarifas al alza, Torres propone alternativas para contener el gasto energético en invierno. Una opción es cambiar la fuente de calefacción, aunque advierte sobre los costos iniciales que esto implica.

«Una forma efectiva de bajar el consumo de electricidad sería utilizar calefactores a gas u otra fuente de energía distinta a electricidad. No obstante, esto conlleva una inversión o recambio, es decir, un gasto extra», afirma el especialista.

Más allá del tipo de equipo, el académico recomienda mejorar la eficiencia térmica de las viviendas. «Independiente de la forma de calefacción, en general siempre se recomienda mejorar la aislación de puertas y ventanas, y distribuir mejor la generación de calor donde se necesite», agrega.

De esta manera, la estrategia de ahorro en electricidad durante invierno no se limita a apagar equipos, sino a optimizar su uso considerando horas de funcionamiento, eficiencia de la vivienda en la conservación del calor y adecuación territorial de cada hogar al nuevo escenario tarifario.

Fuente Reporte Minero