El precio del cobre cerró la semana en US$6,03 por libra, con un alza marginal de 0,09% respecto del viernes anterior, en un mercado que se mantuvo sin una tendencia clara, pero con fundamentos que siguieron dando soporte al metal rojo.
De acuerdo con el informe semanal del mercado internacional del cobre, el promedio anual llegó a US$5,94 por libra, equivalente a un aumento de 38,54% frente a igual fecha de 2025.
Aranceles en Estados Unidos siguen marcando el mercado
El principal foco de la semana estuvo en Estados Unidos, donde la expectativa de una decisión sobre eventuales aranceles al cobre refinado continuó condicionando los flujos físicos y el diferencial entre COMEX, en Nueva York, y la Bolsa de Metales de Londres.
El informe señala que la trayectoria del dólar y las señales de la Reserva Federal mantuvieron elevada la sensibilidad financiera del precio. Durante parte de la semana, el dólar se fortaleció ante la posibilidad de tasas más altas, lo que encareció los metales cotizados en esa moneda. Posteriormente, cifras laborales más débiles en Estados Unidos redujeron parte de esa presión.
Menor producción chilena refuerza lectura de oferta restringida
En el frente de la oferta, el documento destaca que el Instituto Nacional de Estadísticas informó una caída de 12,9% interanual en la producción chilena de cobre durante mayo. Este antecedente reforzó la percepción de una oferta minera restringida, en un mercado que también enfrenta concentrados escasos y cargos spot de tratamiento y refinación negativos.
Desde China, los indicadores manufactureros mostraron una mejora leve, aunque la demanda tradicional continúa débil. El soporte más consistente, según el reporte, proviene de redes eléctricas, almacenamiento, electrónica e inteligencia artificial.
Inventarios caen en Londres y Shanghái
Los inventarios visibles bajaron en 21.913 toneladas durante la semana, una caída de 2,1%, totalizando 1.048.203 toneladas. La baja se explicó principalmente por reducciones en la Bolsa de Metales de Londres, con -14.200 toneladas, y en la Bolsa de Futuros de Shanghái, con -13.055 toneladas. En contraste, COMEX aumentó en 5.342 toneladas.
Aunque el stock global sigue 146,7% por sobre igual período de 2025, la composición regional mantiene una señal de estrechez: Londres reduce disponibilidad en la principal referencia internacional y Shanghái cae con fuerza, mientras Nueva York continúa acumulando metal por expectativas arancelarias.
Prima estadounidense sigue influyendo en los flujos físicos
El diferencial entre el precio a tres meses de COMEX y la Bolsa de Metales de Londres se moderó respecto de máximos recientes, pero siguió reflejando una prima estadounidense. Según el informe, esta brecha responde a compras preventivas y riesgo regulatorio mientras no exista una definición final sobre aranceles al cobre refinado.
Esta dinámica continúa influyendo en la ubicación de inventarios entre Nueva York, Londres y Shanghái, reforzando la relevancia de la política comercial estadounidense para la formación de precios internacionales.
Perspectivas: movimiento lateral, pero con piso de soporte
Para la próxima semana, el informe anticipa que el mercado seguirá dominado por la definición arancelaria en Estados Unidos, el comportamiento del dólar y nuevas señales sobre actividad e inflación. En ese contexto, el cobre podría mantenerse en un movimiento lateral si no aparecen catalizadores claros desde China o desde la política comercial estadounidense.
Sin embargo, la menor disponibilidad en Londres y Shanghái, los concentrados ajustados y la demanda asociada a redes eléctricas, centros de datos e inteligencia artificial deberían limitar correcciones más profundas.
Cinco factores explican por qué el cobre sigue alto
El reporte identifica cinco elementos que ayudan a explicar la resiliencia del precio: la expectativa de aranceles al cobre refinado en Estados Unidos, la caída de la producción chilena y menor disponibilidad de inventarios en Londres y Shanghái, la escasez de concentrados y cargos negativos de tratamiento y refinación, riesgos sobre azufre y ácido sulfúrico, y la demanda estructural ligada a redes eléctricas, centros de datos, inteligencia artificial y electrificación.
Fuente Reporte Minero
