Cobre cierra semana en US$ 6,08 por libra, impulsado por escasez física y demanda por IA

El metal rojo registró alza semanal de 0,83% y promedio anual de US$ 5,94, sostenido por inventarios globales bajos, incertidumbre arancelaria y creciente demanda vinculada a inteligencia artificial y transición energética.

El precio del cobre cerró la semana en US$ 6,08 por libra, anotando un incremento de 0,83% respecto de la semana anterior y consolidando un promedio anual de US$ 5,94 por libra, cifra que representa un aumento de 38,41% en comparación con el mismo período de 2024.

El comportamiento del mercado estuvo marcado por una combinación de factores financieros, geopolíticos y estructurales que continúan sosteniendo las cotizaciones del principal producto de exportación de Chile. Entre ellos destacan la disminución de inventarios fuera de Estados Unidos, la incertidumbre sobre posibles aranceles al cobre refinado y la persistente escasez de concentrados.

Inventarios globales sostienen presión alcista en el precio

Uno de los elementos que más influyó en el mercado durante la semana fue la reducción de los inventarios mundiales de cobre. Las existencias visibles descendieron en 24.322 toneladas, equivalente a una baja de 2,4%, situándose en 1.019.931 toneladas.

La caída se concentró principalmente en las bolsas de Shanghái, que redujo sus inventarios en 22.406 toneladas, y Londres, con una disminución de 8.450 toneladas. En contraste, la bolsa COMEX de Nueva York aumentó sus existencias en 6.534 toneladas, reflejando un traslado del metal hacia Estados Unidos impulsado por la prima de precios existente entre ambos mercados.

Aunque los inventarios globales permanecen un 140% por encima del nivel registrado hace un año, la distribución regional evidencia un mercado mucho más ajustado fuera de Estados Unidos, situación que continúa respaldando los elevados precios internacionales.

Tensiones geopolíticas y volatilidad cambiaria marcan la semana

Durante la semana, el mercado reaccionó a los acontecimientos internacionales. Inicialmente, datos laborales más débiles en Estados Unidos redujeron las expectativas de nuevas alzas de tasas por parte de la Reserva Federal, favoreciendo a las materias primas.

Posteriormente, las tensiones entre Estados Unidos e Irán elevaron los precios del petróleo y aumentaron la incertidumbre respecto de la inflación global. Sin embargo, hacia el cierre de la semana, un debilitamiento del dólar y las expectativas de una posible reanudación de conversaciones entre Washington y Teherán ayudaron a recuperar el optimismo en los mercados, permitiendo que el cobre terminara con ganancias.

Demanda estructural por transición energética e inteligencia artificial

Más allá de los factores coyunturales, el mercado continúa apoyándose en fundamentos sólidos de largo plazo. La creciente inversión mundial en redes eléctricascentros de datosalmacenamiento energéticointeligencia artificialvehículos eléctricos e infraestructura para la transición energética mantiene elevadas las perspectivas de consumo del cobre.

A ello se suma la escasez de concentrados y los bajos cargos de tratamiento y refinación, elementos que siguen restringiendo la oferta disponible en el mercado internacional.

China: demanda moderada pero inventarios controlados

El informe indica que la demanda física en China continúa siendo moderada. Las compras siguen concentradas en necesidades puntuales y sectores específicos, sin observarse todavía una recuperación amplia del consumo industrial.

Sin embargo, los bajos inventarios disponibles en el mercado chino han permitido mantener firmes las primas al contado, evitando presiones bajistas sobre el precio internacional.

Variables clave para los próximos días

Para los próximos días, el mercado seguirá atento a una serie de variables que podrían definir la evolución del precio del cobre: la decisión de Estados Unidos respecto a posibles aranceles al cobre refinado, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el comportamiento del dólar y del precio del petróleo, los inventarios en las bolsas de Londres, Shanghái y COMEX, y la evolución de la demanda física en China.

Si bien el balance continúa favoreciendo precios elevados gracias a la estrechez del mercado físico y la demanda estructural asociada a la electrificación y la inteligencia artificial, el informe advierte que el potencial de nuevas alzas dependerá en gran medida de que el consumo chino muestre señales más claras de recuperación.