Encuesta de cinco gremios industriales a 72 empresas revela que precios energéticos competitivos son determinantes para decisiones de inversión, producción y expansión en minería, química, metalurgia y otros sectores.
El costo de la energía emerge como factor crítico en la inversión industrial chilena. Una encuesta aplicada por cinco gremios sectoriales a 72 empresas de distintas industrias muestra que la reducción de costos eléctricos es determinante para aumentar inversión productiva, expandir operaciones y mejorar competitividad frente a mercados internacionales.
Las asociaciones de Clientes Eléctricos No Regulados (ACENOR), Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (ASIMET), Industriales Químicos de Chile (ASIQUIM), Empresas de Alimentos de Chile (Chilealimentos) y Pescadores Industriales del Biobío dieron a conocer los resultados del levantamiento realizado en julio de 2026. El estudio incluyó empresas de química, agroindustria, metalurgia, minería, pesca, servicios, comercio y transporte con operaciones en distintas regiones del país.
Inversión directamente ligada a energía competitiva
El hallazgo más significativo indica que el 60% de las empresas encuestadas aumentaría su inversión en Chile si sus costos energéticos fueran menores. La relación es directa: frente a una reducción del 10% en el precio de la energía, las compañías priorizarían reducir precios a clientes finales o intermedios (28%) y aumentar inversión productiva (26%), señalando una conexión crítica entre competitividad y capacidad de crecimiento industrial.
De igual modo, si los precios eléctricos en Chile fuesen más bajos que en países competidores, el 35% de las empresas aumentaría su producción local, 29% atraería nuevas inversiones y 19% expandiría sus exportaciones. Estos datos evidencian que la energía competitiva no es un factor secundario, sino una condición estructural para sostener actividad industrial, fortalecer producción nacional y mejorar posicionamiento competitivo en mercados internacionales.
Señales regulatorias bajo escrutinio industrial
Los resultados emergen en el contexto de un trabajo multisectorial impulsado por los cinco gremios para visibilizar el impacto de costos energéticos y ciertas señales regulatorias en la industria. En abril de 2026, estas mismas asociaciones solicitaron al Ministerio de Energía acotar el período de control de horas de punta por sus efectos en productividad, reorganización de turnos, uso de diésel generador y costos operacionales.
Los gremios plantean que la discusión energética nacional debe considerar de manera más explícita su impacto en competitividad de sectores productivos. Para la industria minera, química, metalúrgica y de alimentos, la disponibilidad de energía a costos competitivos es fundamental para mantener vigencia operacional, atraer inversión extranjera y sostener empleo en territorios con fuerte dependencia de estas actividades.
La encuesta refleja un consenso sectorial: la política energética chilena requiere alineación con objetivos de competitividad industrial. Sin esta consideración explícita, Chile corre el riesgo de perder inversión productiva hacia mercados con costos energéticos más accesibles, impactando directamente en producción, empleo y recaudación fiscal en regiones mineras e industriales del país.
Fuente: Reporte minero
