La estatal presentó un Estudio de Impacto Ambiental en Ovalle que incluye una nueva planta de relaves filtrados para optimizar el agua y sostener la faena hasta 2046.
La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Continuidad y Optimización Operacional Complejo Productivo Sur (Ex Planta Delta)”, ubicado en la comuna de Ovalle, Región de Coquimbo.
La iniciativa considera una inversión de US$ 14,73 millones y tiene como objetivo extender la vida útil del complejo minero-metalúrgico por 20 años adicionales (alcanzando una duración total de 23 años y 10 meses incluyendo fases de construcción y cierre).
El Complejo Productivo Sur (CPS) cumple un rol estratégico regional al actuar como poder de compra y procesamiento para la pequeña y mediana minería del Limarí, abasteciéndose además del mineral extraído de su faena subterránea Mina Panulcillo.
Planta de filtrado de relaves y optimización hídrica en Mina Panulcillo
Entre las principales mejoras tecnológicas destaca la construcción de una planta de filtrado de relaves, diseñada para incrementar la capacidad de almacenamiento del tranque en 14,6 millones de toneladas (alcanzando una capacidad final acumulada de 26,8 millones de toneladas) sin aumentar la superficie basal del depósito.
Esta tecnología permitirá recuperar mayores volúmenes de agua de proceso para su recirculación interna, reduciendo la evaporación y respondiendo a los desafíos de seguridad hídrica en la cuenca del Limarí.
Asimismo, el proyecto contempla la ampliación del depósito de ripios en 3,45 hectáreas (+1,54 millones de toneladas) y del depósito de estériles en 6,5 hectáreas (+1,20 millones de toneladas), manteniendo inalteradas las tasas de procesamiento autorizadas.
Infraestructura complementaria y soporte productivo a la pequeña minería en Coquimbo
El diseño ambiental contempla la construcción de un canal de contorno de 1.600 metros para interceptar escurrimientos de aguas lluvia aguas arriba de la faena, junto con piscinas de aguas recuperadas, áreas de manejo de reactivos y talleres de maquinaria pesada.
En términos de capital humano, el proyecto demandará una mano de obra máxima de 116 trabajadores en construcción y mantendrá una dotación estable de 293 personas en su fase de operación.
Fuente: Reporte minero
