Fondos sociales mineros deben generar desarrollo duradero más allá de operaciones

Luis Cortez, gerente del Fondo Social Alto Chicama, advierte que la inversión extractiva requiere convertirse en capacidades e infraestructura permanente para territorios cuando la minería concluya.

La verdadera medida del éxito de los fondos sociales mineros no está en el volumen de recursos ejecutados, sino en su capacidad de generar desarrollo que perdure más allá de la vida útil de las operaciones extractivas. Esta fue la conclusión central que planteó Luis Cortez, gerente general de la Asociación Civil Fondo Social Alto Chicama, durante la conferencia «Rumbo al GESS 2026: Fondos Sociales como motores del desarrollo territorial sostenible» del Jueves Minero, realizada en Lima el 14 de agosto de 2026.

Cortez enfatizó que la inversión social, por importante que sea, no garantiza por sí sola el cierre de brechas estructurales en educación, productividad, infraestructura y servicios básicos. El desafío real radica en transformar recursos en proyectos, capacidades e infraestructura que puedan ser asumidos y operados por las entidades responsables una vez que el fondo minero haya completado su ciclo de aporte.

Apalancamiento de inversión pública y transferencia de activos

El Fondo Social Alto Chicama, que administra recursos provenientes de las regalías de la operación minera Lagunas Norte, ha desarrollado un mecanismo innovador para amplificar su impacto: el financiamiento de expedientes técnicos que permite acceder a inversiones públicas de mayor escala. Desde su creación en 2009, el fondo ha financiado 558 proyectos y aproximadamente 466 estudios técnicos.

Los resultados de este enfoque son significativos: por cada sol destinado a la elaboración de expedientes técnicos se han apalancado alrededor de 91 soles de inversión pública. Entre los proyectos ejecutados figuran la sede de la Universidad Nacional de Trujillo en Santiago de Chuco, infraestructura educativa, sistemas de agua y saneamiento, electrificación y establecimientos de salud.

«Los proyectos no nos los quedamos. Según la normativa, tenemos que transferirlos al sector responsable para que pueda hacerse cargo y darles una operación y mantenimiento adecuados», explicó Cortez, subrayando que el fondo funciona como articulador entre sector privado, Estado y sociedad civil.

Visión territorial post-minería

Con la proyección de que la unidad minera Lagunas Norte llegará aproximadamente hasta 2034, Cortez señaló que es urgente fortalecer proyectos que generen capacidades y reduzcan la dependencia de la actividad extractiva. Entre los resultados destacados menciona la reducción de la brecha de electrificación en la zona de influencia, ampliación del acceso a educación universitaria y proyectos de agua potable.

El fondo también ha impulsado iniciativas vinculadas con agricultura y producción local, así como proyectos de menor escala pero alto impacto directo, como entrega de sillas de ruedas, mejoramiento de infraestructura productiva y apoyo a organizaciones dedicadas al procesamiento de granos andinos.

«La idea es que estos recursos sean una inversión para el desarrollo de los lugares donde se realizan estas actividades», afirmó Cortez. Esta perspectiva será presentada en el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), que se realizará del 18 al 20 de agosto de 2026 en el Centro de Convenciones de Lima, donde se reunirán expertos en minería responsable, sostenibilidad territorial y gestión social en Latinoamérica.

Fuente: Reporte minero