Ambos países activaron marcos específicos para Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, proyectos cupríferos binacionales en Los Andes con cartera superior a USD 20.700 millones.
Chile y Argentina aprobaron este martes los Protocolos Adicionales Específicos (PAE) para operar tres proyectos mineros binacionales ubicados en la cordillera fronteriza entre la provincia de San Juan (Argentina) y la Región de Atacama (Chile), en una nueva sesión de la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chilena.
La aprobación de los PAE para Vicuña, NexoAndino y Filo Sur marca un hito en la integración productiva minera entre ambos países, estableciendo marcos normativos que facilitan el desarrollo coordinado de yacimientos ubicados a ambos lados de la frontera.
El proyecto Vicuña integra los yacimientos Josemaría (Argentina), Tamberías (Chile) y Filo del Sol (binacional). NexoAndino agrupa Los Helados (Chile) y Lunahuasi (Argentina), mientras que Filo Sur opera en el Distrito Vicuña con trabajos de exploración binacionales que ahora podrán unificarse operativamente bajo el nuevo protocolo.
Oportunidad estratégica en minerales críticos
El biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, enfatizó que esta reactivación de la colaboración fronteriza coincide con la creciente demanda global por cobre y minerales críticos. «Esta nueva etapa representa una oportunidad estratégica: transformar la expansión minera en una palanca de desarrollo que se traduzca en mejora de la calidad de vida, mejores empleos, infraestructura, encadenamiento productivo y fortalecimiento de proveedores y pymes», señaló.
El secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, remarcó el potencial disruptivo del cobre para su país: «Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. De acá a 10 años, tenemos que maximizar esa oportunidad. El Tratado es una herramienta que facilita el desarrollo de los proyectos fronterizos y genera mejores condiciones para su puesta en marcha».
Integración productiva y competitividad regional
El subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González, subrayó que los protocolos aprobados representan avances concretos desde la reactivación del Tratado hacia una integración productiva más profunda. «Queremos fortalecer la competitividad de ambos países y consolidar al Cono Sur como actor estratégico en minerales críticos. El objetivo es anticipar desafíos del desarrollo binacional y generar condiciones para que avancen con mayor certeza y eficiencia», explicó.
González agregó que la cartera actual supera los USD 20.700 millones, con proyectos que comenzarán a desarrollarse progresivamente en los siguientes años.
El ministro (S) de Relaciones Exteriores de Chile, Patricio Torres, contextualizó la trascendencia diplomática de la aprobación: «Chile y Argentina comparten historia, geografía y enormes recursos mineros. El trabajo conjunto y la colaboración coordinada gracias a la reactivación de esta Comisión serán claves para repotenciar la minería en zonas fronterizas y abrir oportunidades de crecimiento para ambos países».
Ciclo de inversiones sin precedentes
La activación de estos protocolos coincide con el mayor ciclo de inversiones cupríferas que vive Argentina, con USD 22.000 millones aprobados en 7 proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y un renovado ciclo minero en Chile, con más de USD 24.300 millones en proyectos ingresados a tramitación ambiental desde marzo pasado.
Más allá de la extracción mineral, la agenda bilateral contempla oportunidades en infraestructura, conectividad, logística, integración de proveedores mineros, servicios especializados, innovación, tecnología, energía y capital humano en ambas regiones fronterizas.
El Tratado, firmado en 1997, permanecía inactivo durante casi tres décadas. Su reactivación busca que el crecimiento de la minería fronteriza se traduzca en mayor inversión, actividad económica y mejora de condiciones de vida para habitantes de Chile y Argentina.
Fuente: Reporte minero
