El monitoreo térmico en tiempo real optimiza la vida útil en faena, mientras la industria enfrenta la meta de valorizar el 75% de los neumáticos gigantes.
En las operaciones a rajo abierto, los neumáticos fuera de carretera (OTR) para camiones de extracción (CAEX) representan uno de los costos operacionales directos más significativos del transporte mina. Con unidades de aros 49 a 63 pulgadas que pueden superar las 5 toneladas de peso individual, la gestión de este insumo crítico enfrenta hoy una doble exigencia: maximizar la vida útil mediante analítica de datos en faena y responder a las exigencias normativas de valorización de residuos masivos.
Control térmico en tiempo real: telemetría TPMS e índice TKPH
El rendimiento de un neumático gigante está condicionado por el equilibrio térmico interno. La acumulación excesiva de calor por histéresis en ciclos continuos de acarreo degrada los polímeros y acelera el desprendimiento de la banda de rodado. Para mitigar fallas prematuras, las flotas operan bajo el indicador de Tonelada-Kilómetro Por Hora (TKPH), complementado con sensores telemáticos directos (TPMS) instalados en la llanta que transmiten presión y temperatura en tiempo real al despacho mina.
Esta supervisión continua permite extender la vida útil por sobre las 5.000 a 6.000 horas de servicio según la severidad del trazado y el perfil de las pistas de transporte. Al evitar daños estructurales en la carcasa por sobrepresión o fatiga térmica, los operadores preservan el casco para procesos de recauchado, reduciendo la tasa de recambio y disminuyendo el volumen de descarte primario.
Metas de la Ley REP: escalamiento al 75% en Categoría B
En el frente regulatorio, el Decreto Supremo N° 8 del Ministerio del Medio Ambiente establece metas progresivas para los neumáticos de Categoría B (aros iguales o superiores a 45 pulgadas). El marco normativo fijó una meta inicial de recolección y valorización del 25% a partir de 2023, la cual escala de forma pronunciada al 75% a contar de 2027 y alcanzará el 100% obligatorio hacia 2030.
Este salto cuantitativo tensiona la logística inversa desde las faenas del norte hacia los centros de tratamiento. El retiro, corte primario y transporte de estas estructuras sobredimensionadas exige autorizaciones de carga especial y patios de acopio intermedio que cumplan con estrictos estándares de control de carga combustible y prevención de incendios en faena.
Plantas de pirólisis y la valorización de negro de humo recuperado
El reciclaje de neumáticos OTR descarta la trituración convencional como solución única y depende fundamentalmente de plantas de pirólisis térmica continua. Este proceso descompone el caucho vulcanizado en ausencia de oxígeno, recuperando cerca de un 15% de acero de alta resistencia, reincorporable en acererías, fracciones de aceite de pirólisis como combustible alternativo y una masa residual de negro de humo recuperado (rCB).
El cuello de botella crítico radica en la brecha entre la tasa de generación de neumáticos fuera de uso y la capacidad efectiva de tratamiento instalada en el país. A ello se suma la necesidad de estandarizar la refinación y micronización del rCB para que califique bajo normas técnicas industriales, asegurando contratos de colocación continua en industrias químicas o fabricantes de elastómeros que permitan cerrar el ciclo comercial de este subproducto.
Fuente: Reporte minero
