Adiós al petróleo: La AIE decreta el inicio de la «Era de la Electricidad» impulsada por la Inteligencia Artificial y los autos eléctricos

Un histórico informe de la Agencia Internacional de Energía advierte que el auge de los vehículos eléctricos, la IA y los centros de datos está reconfigurando la economía mundial. El escenario de alta electrificación proyecta un ahorro de US$ 400MM en importaciones.

El mundo ha entrado oficialmente en una nueva «Era de la Electricidad», de acuerdo con un histórico informe publicado por la Agencia Internacional de Energía (AIE) en el marco de la asociación estratégica para la COP31. Según el documento, la demanda eléctrica mundial experimentó un crecimiento superior al 3% anual entre 2015 y 2025, expandiéndose al doble de velocidad que el uso general de energía.

Este incremento estructural está siendo impulsado fuertemente por la adopción de vehículos eléctricos (EVs), bombas de calor, sistemas de aire acondicionado, la electrificación industrial, y el consumo intensivo de los centros de datos y la inteligencia artificial (IA). En el sector transporte, la expansión es evidente: los vehículos eléctricos representaron casi el 25% de las ventas de automóviles nuevos a nivel global en 2025, un salto exponencial frente al menos del 1% registrado en 2015.

Eficiencia operativa y oportunidad industrial

Aunque la electricidad representa actualmente cerca del 23% del consumo total de energía final, las tecnologías eléctricas son significativamente más eficientes en la conversión hacia servicios energéticos útiles. A modo de ejemplo, la AIE destaca que un vehículo eléctrico es entre dos y cuatro veces más eficiente que uno de motor de combustión interna. Debido a esta ventaja técnica, la electricidad alimenta hoy actividades que concentran casi la mitad del PIB mundial, apalancando sectores de alto valor como la manufactura avanzada y los servicios digitales.

La transición representa además una enorme oportunidad industrial. Los ingresos de las empresas que cotizan en bolsa dentro del ecosistema de la electrificación alcanzaron los US$ 2,6 billones en 2025, y los sectores vinculados han aportado una quinta parte del crecimiento de los ingresos industriales globales desde 2020. Más de la mitad de estos ingresos provienen de empresas con sede fuera de China, destacando actores clave en Europa, Japón, Corea y Norteamérica.

Proyecciones al 2035: Redes, minerales y seguridad energética

Bajo el Escenario de Alta Electrificación (HES) trazado por la AIE, se proyecta que la tasa de electrificación global alcance el 35% de cara al año 2035. Este nivel de adopción permitiría reducir las emisiones de uso final en un 40% y evitaría la importación de 15 millones de barriles diarios de petróleo y 120.000 millones de metros cúbicos de gas natural. Para las regiones importadoras de combustibles, esto se traduciría en ahorros anuales de aproximadamente US$ 400.000 millones.

No obstante, la agencia advierte sobre las exigencias críticas de infraestructura para sostener esta demanda. El peak de demanda eléctrica aumentaría en 1.900 gigavatios (GW) hacia 2035. Para soportar esta carga, las redes eléctricas globales deberán expandirse un 40% más rápido que en la década pasada, superando los 115 millones de kilómetros de líneas operativas. En paralelo, la entidad recalca que el suministro de minerales críticos y las cadenas de valor tecnológicas —actualmente con altos niveles de concentración— representan uno de los principales focos de riesgo que la industria deberá gestionar.

Fuente: Reporte minero