Cuatro nuevos detenidos formalizados por asociación criminal y sustracciones en operaciones mineras. Los robos habrían alcanzado los 500 millones de pesos en cobre y especies extraídas.
La Fiscalía Regional de Antofagasta y Carabineros concretaron un nuevo golpe contra el robo de cobre ilícito con la detención de cuatro integrantes de una organización criminal que operaba entre Mejillones y Calama desde al menos diciembre de 2024, afectando faenas mineras e instalaciones del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB).
Los detenidos fueron capturados en Arica, San Pedro de Atacama y Calama durante diligencias que coronaron una investigación de largo aliento. El operativo se suma a cinco detenciones realizadas en noviembre de 2025, que incluyó a los presuntos líderes de la organización.
Los imputados fueron formalizados por asociación criminal, robo con violencia, robo en bienes nacionales de uso público y receptación. Entre ellos destaca uno de los presuntos receptadores del cobre sustraído, eslabón crítico en la cadena ilícita.
Golpe a la cadena completa
«Sin comprador no hay robo. El cobre robado no vale nada si nadie lo compra. Por eso no perseguimos solo a quien sube al vagón: perseguimos la cadena completa, desde el asalto hasta la venta», señaló el Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios.
El persecutor enfatizó que la investigación permitió desarticular tanto al brazo operativo como a los receptadores, rompiendo el circuito de comercialización de los metales sustraídos.
Robos documentados entre 2024 y 2025
La investigación documentó una estructura delictiva jerarquizada que operaba con violencia. Entre los hechos investigados se encuentran:
Diciembre de 2024: Robo en Estación Salinas donde sujetos en dos camionetas amenazaron con armas de fuego a personal de seguridad y sustrajeron aproximadamente 1.200 kilos de cátodos de cobre.
Enero de 2025: Ingreso violento a Minera Michilla, donde fueron sustraídos nueve paquetes de cátodos avaluados en $105 millones, tras agredir a trabajadores en el lugar.
2025: Múltiples robos en trenes de FCAB que transportaban cobre hacia Mejillones, e interceptación de camión desde Chuquicamata donde ocho sujetos encapuchados sustrajeron dos paquetes avaluados en aproximadamente $50 millones.
En total, la organización habría sustraído metales y especies avaluados en cerca de 500 millones de pesos. Para las operaciones utilizaban camionetas de alta cilindrada destinadas a irrumpir en faenas, interceptar trenes, soltar mineral y trasladarlo a puntos de almacenamiento y reducción.
Impacto en cadenas logísticas mineras
Castro Bekios destacó que el robo de cobre genera perjuicio económico para víctimas e interrumpe cadenas logísticas críticas para la región. «Estamos trabajando para perseguir penalmente a quienes ejecutan estos delitos, pero también a quienes reciben, reducen y comercializan los bienes obtenidos ilícitamente», afirmó.
El fiscal comprometió agotar recursos para identificar a responsables y líderes de organizaciones criminales: «Tardemos lo que tardemos, vamos a llegar a quienes sean responsables de estos delitos».
Coordinación intersectorial
El general Cristian Montre, jefe de la Zona de Antofagasta de Carabineros, describió la operación como continuación de detenciones que afectaron a líderes principales de la banda. Felicitó el trabajo de la sección OS9 de Carabineros que, mediante herramientas de investigación diversas, logró identificar prácticamente toda la estructura delictiva junto al Ministerio Público.
La Delegada Presidencial Regional, Katherine López Rivera, destacó la coordinación entre Ministerio Público y Carabineros en una investigación que permitió golpear un delito que afectaba a múltiples empresas del sector minero.
Fuente: Reporte minero

