Aprueban ambientalmente proyecto desalador Aguas Marítimas por US$5.000 millones en Antofagasta

El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Antofagasta recomendó aprobar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Aguas Marítimas, iniciativa impulsada por CRAMSA Infraestructura SpA que contempla una inversión de US$5.000 millones para desarrollar una de las mayores obras de desalación y conducción de agua del norte de Chile.

Desaladora Aguas Marítimas: proyecto apunta a enfrentar escasez hídrica

La iniciativa contempla la construcción de una planta desalinizadora mediante tecnología de ósmosis inversa en el sector de Caleta Bolfin, al sur de Antofagasta, junto con un extenso sistema de conducción de agua hacia sectores urbanos e industriales de la región.

Según el expediente ambiental, el proyecto considera una capacidad de producción de 700.000 m³ diarios de agua desalinizada, utilizando captación de agua de mar y sistemas de impulsión y distribución hacia Antofagasta Norte, La Negra y Calama.

CRAMSA busca abastecer minería e industria

Además del suministro para consumo humano, la iniciativa permitirá que empresas industriales y mineras cercanas al trazado puedan solicitar provisión de agua desalinizada para uso productivo.

El sistema incluirá un acueducto de aproximadamente 472 kilómetros, estaciones de bombeo, estanques de distribución y líneas de transmisión eléctrica de alta tensión. El SEA indicó que el proyecto cumple con la normativa ambiental vigente, identificó adecuadamente los permisos sectoriales aplicables y estableció medidas de mitigación y compensación para abordar los impactos ambientales asociados.

Proyecto incorpora modificaciones tras diálogo comunitario

En el expediente se detalla que el diseño fue ajustado incorporando observaciones de comunidades y actores locales durante el proceso de evaluación ambiental.

Entre los cambios incorporados destacan la construcción subterránea de inmisarios y emisario mediante tunelera para evitar impactos en áreas de manejo bentónico en Caleta Bolfin, además de modificaciones al trazado del acueducto y relocalización de infraestructura para disminuir interferencias con sitios arqueológicos y comunidades indígenas.

El proyecto considera una vida útil de 70 años y abarcará obras en las comunas de Antofagasta, Sierra Gorda y Calama. El Gobierno Regional de Antofagasta señaló durante la evaluación que la iniciativa es compatible con la planificación territorial y se vincula favorablemente con lineamientos de desarrollo económico, sustentabilidad y calidad de vida regional.

Desde el expediente ambiental se destacó que el proyecto fue desarrollado considerando procesos de participación y ajustes territoriales:

“El proyecto ha sido diseñado incorporando las inquietudes de la comunidad directamente afectada de cada territorio, lo que ha permitido realizar un diseño iterativo con las comunidades para así minimizar los efectos ambientales”.

La aprobación recomendada por el SEA marca un avance clave para uno de los mayores proyectos de infraestructura hídrica actualmente en evaluación en Chile, en medio de la creciente presión por asegurar abastecimiento de agua para ciudades, industria y minería en la Región de Antofagasta.

Fuente Reporte Minero