BHP | Spence consigue aprobación ambiental para nueva línea de transmisión 220 kV

BHP | Spence obtuvo la aprobación ambiental para el proyecto “Nueva Línea de Alta Tensión 1×220 kV para Soporte de Suministro Eléctrico Minera Spence”, que considera una inversión de US$51,2 millones orientada a fortalecer el suministro eléctrico de sus operaciones en la región de Antofagasta.

La nueva infraestructura responde a la necesidad de contar con un sistema más robusto y confiable, capaz de reducir el impacto de interrupciones de energía asociadas a contingencias del sistema de suministro actual de la faena.

Detalles de la nueva línea de alta tensión

El proyecto contempla la construcción de una línea de alta tensión de 1×220 kV con las siguientes características principales:

  • Longitud aproximada: 20,7 kilómetros.
  • Número de estructuras: 77 torres de alta tensión.

El trazado permitirá reforzar la alimentación eléctrica de Minera Spence, aportando mayor seguridad operativa en un contexto de alta demanda energética propia de la gran minería en el norte del país.

Nueva Subestación Seccionadora Laberinto Kimal

Además de la línea, el proyecto considera la construcción de una Nueva Subestación Seccionadora Laberinto Kimal, que cumplirá un rol clave en la configuración del sistema eléctrico asociado a Spence:

  • La subestación derivará la energía desde la línea Laberinto Kimal, ubicada en la comuna de María Elena.
  • Desde allí alimentará la nueva línea 1×220 kV, que se extenderá hasta su conexión en el patio de 220 kV de la Subestación Spence, emplazada en la comuna de Sierra Gorda.

De esta forma, la nueva infraestructura permitirá mejorar la resiliencia del sistema de transmisión y aumentar la seguridad del suministro para la operación minera.

Vida útil proyectada y posibles ampliaciones futuras

Según informó la compañía, la vida útil inicial del proyecto estará asociada a las aprobaciones vigentes de la faena Spence, es decir, hasta el año 2039.

No obstante, BHP precisó que, una vez alcanzada esa fecha:

«Se evaluará la posibilidad de mantención general, acondicionar y/o modernizar las instalaciones para mantener las estructuras en caso de eventuales requerimientos futuros».

Esto abre la puerta a que la infraestructura pueda adaptarse o prolongar su uso según las necesidades energéticas y de operación que se definan para el yacimiento en las próximas décadas.

Fuente: Reporte Minero