El gobierno federal de Canadá ha despejado una de las principales incógnitas sobre la propuesta de fusión entre Anglo American y Teck Resources, al dar por superada la revisión de seguridad nacional bajo la Investment Canada Act, según informó The Globe and Mail y replicaron medios especializados del sector minero.
De acuerdo con esos reportes, el período inicial de revisión de seguridad nacional para adquisiciones extranjeras de compañías canadienses vinculadas a minerales críticos expiró sin que Ottawa decidiera extenderlo, lo que implica que la operación queda aprobada por defecto en esta materia.
La decisión elimina un obstáculo clave para el acuerdo, aunque el gobierno aún conserva la facultad de bloquear la transacción si no supera otras evaluaciones contempladas en la legislación canadiense.
Qué significa la revisión de seguridad nacional
En el marco de las reformas aplicadas a la Investment Canada Act en 2024, todas las inversiones extranjeras relevantes en empresas de minerales críticos —como el cobre— son sometidas a un escrutinio reforzado en materia de seguridad nacional, más allá del tamaño del negocio.
En este caso, la revisión se enfocó en el impacto potencial de la fusión sobre:
- El control de activos de cobre y otros minerales considerados estratégicos.
- La seguridad y resiliencia de las cadenas de suministro vinculadas a la transición energética.
- El grado de influencia de una firma extranjera sobre infraestructura minera clave en Canadá.
Fuentes citadas por la prensa señalan que, al no detectarse riesgos que justificaran extender la revisión de seguridad nacional, el reloj de 45 días se agotó sin intervención adicional, quedando la operación liberada en ese punto.
Un megaacuerdo que reordena el mapa del cobre
La fusión entre Anglo American y Teck —valorada en torno a los US$ 53.000 millones según estimaciones de mercado— apunta a crear uno de los cinco mayores productores de cobre del mundo, con una capitalización bursátil combinada cercana a los US$ 70.000 millones.
Proyecciones citadas por analistas indican que el nuevo grupo, apodado informalmente “Anglo Teck”, podría alcanzar una producción anual de aproximadamente 1,35 millones de toneladas de cobre, superando la producción anual 2024 de minas emblemáticas en Chile.
El cobre está en el centro de la estrategia de minerales críticos de Canadá, tanto por su rol en redes eléctricas, vehículos eléctricos y energías renovables, como por su peso en la soberanía industrial del país.
Foco en minerales críticos y nuevas exigencias a la inversión extranjera
Bajo la administración del primer ministro Mark Carney, Ottawa ha endurecido su marco de control sobre inversiones en sectores estratégicos, en particular en minerales críticos y tecnologías asociadas al procesamiento y refinación.
En este contexto, la revisión de la fusión Anglo-Teck no solo evaluó cuestiones de defensa o inteligencia, sino también:
- La contribución de la operación a la capacidad productiva canadiense en cobre.
- El nivel de compromisos de inversión de la empresa combinada en proyectos como Highland Valley Copper en Columbia Británica.
- La posibilidad de que la transacción aumente la concentración de mercado en determinados segmentos estratégicos.
Los reportes de prensa señalan que Anglo y Teck han propuesto un plan de inversiones en Canadá del orden de US$ 4.500 millones en los próximos cinco años, en parte para facilitar la aprobación política y regulatoria del acuerdo.
Obstáculos pendientes: “beneficio neto” y voto de los accionistas
Pese a haber superado el examen de seguridad nacional, la fusión todavía debe aprobar una revisión separada de “net economic benefit” (beneficio neto para Canadá), donde el gobierno evalúa el impacto global de la transacción sobre el empleo, la inversión, la innovación y los centros de decisión ubicados en el país.
Analistas advierten que esta fase puede prolongarse varios meses y, en teoría, Ottawa mantiene la facultad de bloquear el acuerdo si concluye que el beneficio para la economía canadiense no es suficiente.
En paralelo, los accionistas de Anglo American y Teck están convocados a votar la operación el 9 de diciembre, en reuniones separadas en Londres y Vancouver, respectivamente.
Un hito en la ola de consolidación del cobre
La señal desde Ottawa llega en medio de una intensa ola de fusiones y adquisiciones en el sector del cobre, marcada recientemente por el fallido intento de BHP de adquirir Anglo American, lo que dejó el camino más despejado para el acuerdo con Teck.
Si la fusión se concreta, no solo reconfigurará el ranking global de grandes mineras, sino que también consolidará a Canadá como un polo clave en la cadena de valor del cobre, en un momento en que la competencia por asegurar suministro de largo plazo se intensifica entre economías occidentales y potencias asiáticas.
Por ahora, el mensaje de Ottawa es claro: la operación no representa una amenaza en términos de seguridad nacional, pero aún debe demostrar que el nuevo gigante cuprífero será un buen negocio también para Canadá, y no solo para sus accionistas globales.
Fuente: Reporte Minero

