China anunció un nuevo conjunto de restricciones a la exportación de tierras raras y minerales estratégicos, medida interpretada como una respuesta directa a los controles tecnológicos impuestos por Estados Unidos en los últimos años. Según reportó The New York Times, la normativa establece un sistema de licencias obligatorio que podría afectar el comercio internacional de productos intermedios y manufacturados que contengan estos minerales, incluso fuera del territorio chino.
Competencia tecnológica y control de cadenas de suministro
Las tierras raras, utilizadas en componentes para chips, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y misiles, se han convertido en un punto de fricción estratégica entre Washington y Beijing. Analistas citados sostienen que el nuevo esquema “marca un giro hacia la utilización explícita del poder de las cadenas de suministro como herramienta geopolítica”. Según el académico Henry Farrell, “China ha aprendido a jugar el mismo juego de Estados Unidos, pero con mayor capacidad de influencia sobre el flujo global de materias críticas”.
Ante esto, Donald Trump respondió con la amenaza de duplicar los aranceles a las importaciones chinas, considerando un 100% adicional si Beijing no retira las restricciones. En este sentido, el Departamento del Tesoro y la Oficina de Comercio Exterior describieron el sistema de licencias como “una expansión extraterritorial del poder económico chino”. Sin embargo, expertos reconocen que las medidas podrían afectar gravemente a la industria estadounidense, dado que China concentra alrededor del 90% de la capacidad mundial de refinación de tierras raras.
Impacto en sectores industriales y tecnológicos
Empresas de los sectores automotriz, electrónico y de defensa en Estados Unidos y Europa manifestaron preocupación por los posibles retrasos en el suministro de componentes. El precedente inmediato se remonta a 2010, cuando China suspendió temporalmente los envíos de tierras raras a Japón durante una disputa marítima. Hoy, el alcance de las restricciones sería mucho mayor, abarcando insumos para semiconductores, magnetos permanentes y sistemas de energía limpia.
Gobiernos de Europa, Japón, India y Corea del Sur evalúan las implicancias del sistema de licencias, que requerirá entregar información detallada sobre el origen y destino de productos. Sin embargo, analistas advierten que esta exigencia podría acelerar la creación de nuevas cadenas de suministro fuera de China, impulsando proyectos en Australia, Canadá y América Latina para reducir la dependencia del gigante asiático.
Fuente: Reporte Minero

