La única refinería de cobalto de Canadá se convierte en una víctima inesperada de las sanciones estadounidenses a Cuba, exponiendo una debilidad crítica en las cadenas de suministro de minerales estratégicos de Occidente que va mucho más allá de la geología.
El cierre de la refinería de Sherritt International en Fort Saskatchewan, Alberta, ilustra cómo los riesgos políticos y regulatorios pueden interrumpir el procesamiento de minerales estratégicos incluso cuando las instalaciones se encuentran en países aliados. Según análisis de Patricio Faúndez de GEM Mining Consulting, la refinería dependía del precipitado de sulfuro mixto producido en la operación de níquel-cobalto de Moa en Cuba oriental.
Tras una orden ejecutiva estadounidense emitida en mayo que amplió las sanciones afectando los sectores de metales y minería de Cuba, la refinería perdió acceso a su materia prima y permanecerá inactiva hasta que se reanude la producción en Moa.
El episodio subraya cómo las sanciones pueden ripiar a través de relaciones bancarias, de seguros, auditoría y comerciales sin dirigirse directamente a los activos industriales. «El caso envía una señal de alerta a Occidente: la seguridad mineral no depende solo de tener plantas, tecnología o aliados políticos, sino también de tener cadenas de suministro que sean rastreables, financiables y legalmente viables», escribió Faúndez.
Lección más amplia para Occidente
La lección se extiende más allá de una refinería. Los gobiernos de América del Norte y Europa han invertido fuertemente en capacidad de procesamiento para reducir la dependencia de China en minerales críticos, pero las plantas de refinación siguen siendo vulnerables si no pueden asegurar fuentes legalmente compatibles de materias primas.
El caso de Fort Saskatchewan sugiere que construir refinerías no es suficiente a menos que los gobiernos también garanticen suministros de materias primas estables, diversificados y políticamente seguros.
Riqueza níquel-cobalto de Cuba
Aunque Cuba atrae poca atención en minería global, posee uno de los distritos lateríticos de níquel-cobalto más significativos del mundo. Los depósitos alrededor de Moa, Nicaro, Mayarí y Holguín representan virtualmente toda la importancia mineral estratégica del país.
A diferencia de muchos depósitos sin desarrollar, Moa combina minería con lixiviación ácida a alta presión y produce precipitado de sulfuro mixto para refinación en Canadá. La producción de níquel cubano alcanzaba aproximadamente 43.000 toneladas en 2023, después de entrar en declive prolongado desde máximos entre 2004 y 2013. La producción de cobalto cayó desde picos cercanos a 6.000 toneladas en mediados de los 2000 a aproximadamente la mitad de ese nivel.
Desequilibrio global en refinación de cobalto
El cobalto presenta un desafío de cadena de suministro de dos niveles. La minería sigue fuertemente concentrada en República Democrática del Congo e Indonesia, que juntas representaron cerca del 90% de la producción minera global en 2025. La refinación, sin embargo, es aún más concentrada: China produjo casi el 79% del cobalto refinado mundial el año pasado, mientras que Canadá representó solo alrededor del 3%.
Este desequilibrio deja a los gobiernos occidentales con espacio limitado para maniobrar. Estados Unidos, Canadá y Australia en conjunto contribuyen solo una pequeña parte de la oferta minera global de cobalto, mientras que la capacidad de refinación de América del Norte sigue siendo modesta.
El cierre temporal de Fort Saskatchewan representa más que un revés industrial local. Subraya cómo una de las pocas instalaciones de refinación de Occidente puede ser interrumpida cuando el suministro ascendente se vuelve política o legalmente restringido.
Restricciones desde la arquitectura regulatoria occidental
El informe desafía el supuesto predominante de que los riesgos de suministro de minerales críticos se originan principalmente de China u otros rivales geopolíticos. China ha impuesto controles de exportación en varios minerales estratégicos en años recientes, mientras que Indonesia continúa restringiendo exportaciones de mineral de níquel sin procesar y la República Democrática del Congo ha actuado para gestionar exportaciones de cobalto mediante prohibiciones temporales y cuotas.
El caso de Cuba demuestra que las sanciones occidentales pueden crear disrupciones similares al dificultar el financiamiento, seguros y transacciones comerciales para empresas vinculadas a jurisdicciones sancionadas.
Para Cuba, los depósitos lateríticos de níquel-cobalto siguen siendo un activo estratégico, pero realizar su valor requerirá más que geología favorable. Las sanciones, condiciones económicas débiles e infraestructura limitada continúan constriñendo el desarrollo.
El informe de GEM Consulting estima que si Cuba aumentara la producción para reflejar mejor su participación estimada en las reservas globales, la economía del país podría recibir un impulso significativo.
Para los legisladores occidentales, la lección es más amplia: construir nuevas refinerías y plantas de procesamiento no asegurará, por sí solas, las cadenas de suministro de minerales críticos. Los gobiernos también deben asegurar acceso a fuentes de materias primas diversificadas y legalmente seguras que puedan resistir shocks geopolíticos y cambios regulatorios. Si los precios del níquel se recuperan como algunos analistas esperan, el costo económico de dejar esos recursos varados podría volverse aún más significativo.
Fuente: Reporte minero
