Cobre en máximos históricos revive alerta para Chile: expertos advierten presión de costos y riesgo de sobreconfianza fiscal

El fuerte aumento del metal rojo mejora los ingresos del Estado, pero especialistas alertan que el boom puede inflar costos, estrechar márgenes y generar decisiones económicas basadas en ingresos transitorios.

El cobre se mantiene en precios históricamente altos y reactivó el optimismo sobre el impacto que podría tener en las cuentas fiscales y en la economía chilena. Sin embargo, detrás del entusiasmo por un precio que esta semana ha logrado un récord de US$6,39/lb, comienzan a surgir advertencias sobre los riesgos que este nuevo auge podría implicar para Chile si se interpreta como una condición permanente y no como un ciclo potencialmente transitorio.

De acuerdo con un análisis publicado por La Tercera, esta alza responde a temores sobre restricciones de oferta derivadas de la guerra en Medio Oriente, problemas operacionales en grandes minas internacionales y factores estructurales vinculados a la transición energética global. No obstante, especialistas advierten que el principal riesgo para Chile no está necesariamente en el precio actual, sino en las decisiones que podrían tomarse al amparo de este escenario excepcional.

“El driver principal es una restricción de oferta que se está profundizando”, explicó Emanoelle Santos en La Tercera, analista de mercados de XTB, quien atribuyó parte importante del rally al impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el suministro de ácido sulfúrico y otros insumos críticos para la producción de cobre. 

A su vez, Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, sostuvo que “lo más importante para el precio del cobre actualmente es el temor de que la oferta tenga dificultades”, agregando que la prolongación del conflicto en Irán “pueda afectar el abastecimiento de insumos clave para la producción”. 

Sin embargo, el académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, llamó a la cautela frente a explicaciones demasiado categóricas. “Estoy escuchando diversas estimaciones, mi conclusión es que nadie sabe qué está pasando”, afirmó. “Las explicaciones que hay son poco creíbles (…) hay ocasiones en los últimos 15 años cuando nadie sabe bien lo que pasa; yo creo que esta es una de estas ocasiones”. 

Sin mejora estructural y con escenario volátil

Tradicionalmente los ciclos de precios extraordinarios suelen generar incentivos a acelerar inversiones, aumentar gasto y asumir compromisos permanentes sobre ingresos que pueden revertirse rápidamente. La preocupación no es teórica. Durante el súper ciclo del cobre entre 2003 y 2013, Chile experimentó una fuerte expansión minera, pero también una escalada de costos laborales, retrasos de proyectos, saturación de infraestructura y pérdida de competitividad. 

Además, aunque el rally del cobre mejora los ingresos efectivos del Estado, expertos recalcan que el impacto estructural es mucho más limitado. Alejandro Fernández, socio de Gemines Consultores, señaló que “de mantenerse un precio tan alto, sin duda mejora la situación fiscal en su versión efectiva, pero no en la estructural”. 

Luis Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, reforzó esa idea al señalar que el alza “da algo más en términos de ingresos efectivos, pero no estructurales”, agregando que también deben considerarse “los altos costos con que está operando Codelco”. 

El cobre promedia actualmente US$5,85 la libra en 2026, muy por encima de los US$4,3 utilizados para elaborar la Ley de Presupuestos. Pero justamente allí surge otra de las alertas: el riesgo de interpretar este precio como un “nuevo normal”.

Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM Mining Consulting, advirtió que “cada aumento en el precio del cobre tiene un impacto fiscal, pero es un impacto de corto plazo”. Añadió que el precio alto “presiona al alza los costos y, por lo tanto, el margen nunca se mantiene, sino que más bien se incrementa, pero de forma decreciente”. 

Aunque Guzmán estimó que la recaudación fiscal asociada al cobre podría superar entre US$2.000 millones y US$3.000 millones las proyecciones originales del gobierno, también enfatizó que el escenario sigue siendo extremadamente volátil.