Industrias extractivas esperan desbloquear miles de millones en inversión tras cuatro años de paralización bajo administración Petro. Nuevo gobierno De La Espriella promete simplificar permisos y reactivar exploración.
La industria minera y petrolera colombiana ve en el nuevo gobierno una oportunidad para destrabar miles de millones de dólares en inversión después de cuatro años de paralización en exploración, aunque ejecutivos y analistas advierten que se requiere acción rápida para remover obstáculos regulatorios y de seguridad.
El presidente electo de derecha Abelardo De La Espriella, quien asume el cargo este viernes, reemplaza al izquierdista Gustavo Petro, quien prohibió nuevos contratos de exploración de hidrocarburos y enfrentó conflictos con grandes empresas multinacionales de carbón. De La Espriella ha prometido reactivar la exploración y podría usar decretos para simplificar y acortar procesos de permisos, incluidas las consultas previas con comunidades.
Desafíos regulatorios y seguridad en infraestructura
Sin embargo, esas medidas conllevan riesgos legales. Otras iniciativas buscadas por la industria —como aprobar parámetros técnicos para fracking, cambiar el sistema de regalías, alterar estructuras contractuales e introducir incentivos tributarios— requieren aprobación del Congreso dividido, donde enfrentará oposición del partido de Petro.
Luz Stella Murgas, presidenta de la Asociación de Gas Natural de Colombia (Naturgas), señaló que «necesitamos desbloquear todos los cuellos de botella estrechamente vinculados a consultas previas, decisiones administrativas y retrasos en licencias ambientales».
Entre los principales desarrollos de gas está el proyecto offshore Sirius en el Caribe colombiano, joint venture entre la estatal Ecopetrol y la brasileña Petrobras. Se espera que la producción inicie en 2030, pero el proyecto aún requiere completar 120 consultas previas con comunidades locales.
Caída de inversión y producción petrolera
Entre 2023 y 2025, la inversión extranjera en minería y petróleo cayó 34% a aproximadamente USD 6.900 millones, mientras que la producción de petróleo colombiano declinó 4% a un promedio de 746.000 barriles por día y las reservas de crudo bajaron 54 millones de barriles. Las importaciones de gas natural se dispararon a 31% del consumo doméstico desde apenas 3% en 2023, según datos de la industria.
La seguridad es otra preocupación crítica. La Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) registró 580 ataques y bloqueos a infraestructura petrolera en 2025, causando pérdidas superiores a 2,4 billones de pesos, aproximadamente USD 749 millones.
Frank Pearl, presidente de ACP, afirmó que «las medidas tienen que ser comprehensivas, agresivas y rápidas. Si falta una de las variables clave en el entorno de inversión, no será atractivo y podemos no lograr atraer esos recursos».
Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, también llamó a acción gubernamental urgente, señalando que «cada decisión que tomamos hoy se reflejará en cinco, 10 y 15 años».
Minería: USD 3.600 a 4.000 millones en proyectos estancados
En minería, Colombia tiene cinco proyectos de oro, cobre, carbón y níquel que han completado exploración u obtenido licencias pero no han avanzado hacia construcción por incertidumbre legal y política, según Juan Camilo Nariño, director de la Asociación Minera de Colombia.
«Las inversiones están a punto de materializarse y podrían sumar entre USD 3.600 y 4.000 millones durante los próximos cuatro años«, indicó Nariño.
La consultora Colombia Risk Analysis advierte que los esfuerzos por acelerar permisos enfrentarán probables desafíos legales: «No habrá un camino legal viable para simplificar, acelerar o eliminar consultas previas».
Fuente: Reporte minero
